San Miguel de Allende: pozos con agua peligrosa para consumo humano

Estudios revelan contaminación en agua de San Miguel de Allende con riesgos graves para la población y la seguridad hídrica local.

Casi la mitad de los pozos en San Miguel de Allende superan niveles de arsénico y fluoruro, afectando la salud de miles de habitantes y turistas.

La crisis del agua en San Miguel de Allende

San Miguel de Allende, conocido mundialmente por su arquitectura colonial y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, enfrenta un grave problema que ha pasado desapercibido para muchos: la contaminación del agua que llega a los hogares de sus habitantes. Durante la última década, casi la mitad de los pozos que abastecen la ciudad han superado los niveles considerados seguros de arsénico y fluoruro, según información obtenida a través del sistema de transparencia del municipio.

Pozos que representan un riesgo para la salud

Los resultados de laboratorio muestran que 12 de los 25 pozos monitoreados contienen niveles de contaminantes que exceden la normativa mexicana y las recomendaciones internacionales. Destaca el pozo Lomas de San Miguel, que ha duplicado en varias ocasiones los límites seguros de arsénico y triplicado los de fluoruro, afectando a colonias como Olimpo, Lindavista, Santa Julia y fraccionamientos cercanos al centro histórico.

El pozo Ejido de Tirado ha presentado desde 2014 altos niveles de arsénico, con un máximo registrado de 0.0247 mg/L, y fluoruro que alcanzó 6.26 mg/L en 2020, seis veces más del límite recomendado. Este pozo abastece a 11 colonias, convirtiéndose en un foco de riesgo para miles de personas.

Otros pozos con problemas recurrentes

Pozos como Mexiquito II, Otomí, Esmeralda, San Luis Rey II, Ventanas, La Paz y La Vista han mostrado niveles altos de fluoruro de manera constante a lo largo de la década. Por su parte, pozos como Aristos y Mexiquito III presentan contaminantes ligeramente por encima de lo permitido, mientras que Nigromante también ha registrado problemas con arsénico.

Información reservada y transparencia pública

Durante años, el municipio mantuvo reservada esta información, argumentando que la divulgación podía generar disturbios. Sin embargo, el Instituto de Acceso a la Información Pública del estado de Guanajuato determinó que los niveles de contaminación son de interés público y obligó a entregar los estudios realizados entre 2014 y 2024.

Consecuencias para la población y los turistas

El agua contaminada con arsénico y fluoruro tiene graves efectos en la salud. La OMS señala que la exposición prolongada al arsénico se asocia con enfermedades pulmonares, renales, cardiovasculares, diabetes y cáncer. Por otro lado, el fluoruro puede afectar gravemente a lactantes y niños, provocando manchas dentales, caries y deformidades óseas.

La población infantil es especialmente vulnerable, con posibles deficiencias en aprendizaje y memoria, mientras que los adultos enfrentan problemas articulares, dolor de cabeza y, en algunos casos, insuficiencia renal derivada del consumo de agua contaminada.

San Miguel de Allende entre el turismo de lujo y la crisis hídrica

Este municipio es un destino de turismo de lujo, generando más de 300 millones de dólares al año por hoteles y restaurantes de alto nivel. No obstante, la riqueza turística convive con una crisis ambiental silenciosa: la Cuenca Alta del río Laja, que abastece a San Miguel y a otros seis municipios, está sobreexplotada y sus aguas presentan contaminantes peligrosos para la salud humana.

La necesidad de soluciones inmediatas

Organizaciones como Caminos del Agua han alertado sobre los riesgos de la presencia de arsénico incluso en niveles bajos y el impacto del fluoruro en niños. La evidencia científica y los estudios de laboratorio indican que la población de San Miguel de Allende requiere acciones urgentes para garantizar agua potable segura, protección de la salud y transparencia en la información pública.

Un dilema crítico

San Miguel de Allende enfrenta un dilema crítico: cómo equilibrar su atractivo turístico y económico con la protección de la salud de sus habitantes. La contaminación del agua en los pozos del municipio no solo pone en riesgo la vida de los ciudadanos, sino que también amenaza la sostenibilidad del turismo y la confianza internacional en este Patrimonio de la Humanidad.

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