Esta madrugada en Cancún, Quintana Roo, un operativo conjunto de la Fiscalía Especializada y la Guardia Nacional logró el rescate de 16 menores de edad, presuntamente víctimas de explotación laboral, y la detención de dos hombres implicados. Los niños, originarios de Chiapas, eran forzados a trabajar en condiciones infrahumanas.
En una acción contundente contra la delincuencia organizada y la protección de los derechos infantiles, las primeras horas de este viernes 23 de mayo de 2025 marcaron un antes y un después para 16 menores en Cancún. Elementos de la Fiscalía Especializada en Combate a Delitos de Trata y Explotación de Niñas, Niños y Adolescentes, en una operación coordinada con la Guardia Nacional (GN), irrumpieron en un inmueble donde estos niños y adolescentes eran sometidos a explotación laboral.
El Engaño y la Captura de los Responsables
Los detenidos, identificados como Julio “N” y Antonio “N”, son señalados como los responsables de reclutar a los menores en San Juan Cancuc, Chiapas. Con falsas promesas de una vida mejor y oportunidades en el próspero polo turístico de Cancún, los trasladaron para someterlos a un régimen de trabajo extenuante. La intervención de las autoridades fue precisa, logrando no solo la liberación de las víctimas sino también la captura de quienes orquestaban esta red. Este tipo de operativos evidencia la preocupante realidad de la trata de personas con fines de explotación laboral, donde menores de comunidades vulnerables son el principal objetivo.
Condiciones Infrahumanas y Explotación Desmedida
La investigación reveló la crudeza de la situación: los 16 menores eran obligados a vender pozol, una bebida tradicional, empujando pesados triciclos bajo el inclemente sol caribeño durante jornadas de hasta 12 horas. A pesar de que las ventas diarias podían generar entre 1,500 y 2,000 pesos, a cada menor se le entregaban únicamente 100 pesos al día, además de dos comidas frugales.
Las autoridades describieron las condiciones de vivienda de los menores como «deplorables», en inmuebles que carecían de las condiciones mínimas de habitabilidad. Esta abismal diferencia entre las ganancias obtenidas y la ínfima retribución a los menores no solo demuestra la crueldad de la explotación económica, sino que también subraya cómo la pobreza y la vulnerabilidad en sus lugares de origen los convierten en presas fáciles para estas redes criminales.
Acciones Legales y el Futuro de los Menores
Julio “N” y Antonio “N” enfrentan ahora graves cargos por el delito de trata de personas en su modalidad de explotación laboral. Se espera que en las próximas horas sean presentados ante un juez de control para definir su situación jurídica. Mientras tanto, los 16 menores rescatados han sido puestos bajo el resguardo de las autoridades competentes, quienes les brindarán atención médica, psicológica y el acompañamiento necesario para su recuperación.
La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, ha enfatizado en ocasiones anteriores la importancia de la denuncia ciudadana para combatir este tipo de delitos que laceran el tejido social. Aunque estos operativos son un golpe a las estructuras criminales, también encienden las alertas sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención y vigilancia, especialmente en zonas turísticas de alto flujo migratorio. La protección de la niñez y la adolescencia debe ser una prioridad absoluta.
«La explotación infantil es una lacra que combatimos con toda la fuerza del Estado. No habrá impunidad para quienes se atrevan a lucrar con la inocencia y vulnerabilidad de nuestros niños y niñas. Agradecemos la colaboración ciudadana, vital para estos rescates.»
La sociedad debe permanecer alerta. La trata de personas es un delito que se oculta a plena vista, y solo con la acción conjunta de autoridades y ciudadanos se podrá erradicar.
Síguenos en nuestro perfil de X La Verdad Noticias y mantente al tanto de las noticias más importantes del día.
