Tras los recientes paros en la UNAM, más de 38 facultades y preparatorias retomaron clases presenciales este lunes. Facultades como Ciencias Políticas y Sociales, Filosofía y Letras, Economía, Arquitectura, Ingeniería, Música y Derecho, así como preparatorias 2, 4, 5, 8 y CCH Vallejo, volvieron a recibir a sus estudiantes.
El regreso busca normalizar actividades académicas bajo estrictos protocolos de seguridad, aunque autoridades reconocen que la seguridad no puede garantizarse al 100% dentro de los planteles.
Protocolos y medidas de seguridad
Como parte de las medidas, las facultades han implementado mesas de trabajo con estudiantes para definir necesidades urgentes, como luminarias, vigilancia, poda de áreas verdes y reparación de banquetas.
Los botones de emergencia y cámaras de circuito cerrado estarán operativos, y la presentación obligatoria de credenciales se reforzó, tanto en preparatorias como en CCH´s, para mantener control en accesos.
Algunas entidades, como la Facultad de Química, Escuela Nacional de Ciencias Forenses y FES Zaragoza, mantienen actividades en línea hasta garantizar condiciones de seguridad completas.
Atención psicológica para estudiantes
La UNAM ha reforzado su apoyo psicológico ante el temor generado por los hechos recientes en el CCH Sur y la propagación de fake news sobre amenazas de bomba.
La Facultad de Ingeniería realizará la Feria Universitaria de la Salud Mental el 7 de octubre, ofreciendo orientación y terapias discretas.
Mientras que Ciencias Políticas y Sociales y Economía implementarán servicios de atención emocional, revisarán el funcionamiento de los botones de emergencia y crearán mesas de trabajo para mejorar protocolos de acceso y seguridad.
Impacto en la comunidad universitaria
El regreso paulatino a las aulas busca restablecer la normalidad académica, aunque persiste el temor de algunos alumnos. La combinación de protocolos de seguridad, supervisión constante y atención psicológica pretende generar confianza en los estudiantes y reducir la ansiedad post-paro.
Las autoridades también han difundido manuales de seguridad y habilitado canales institucionales para que los alumnos reporten anomalías o propuestas de mejora, garantizando que la integridad de la comunidad universitaria sea prioritaria.
