Han pasado casi nueve años desde el sismo del 19 de septiembre de 2017, y aún miles de familias siguen esperando volver a casa. La reconstrucción se convirtió en un símbolo de lucha, resistencia y también de corrupción.
En el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, se reunió con damnificados. Frente a ellos reconoció que, en 2018, recursos destinados a la reconstrucción fueron desviados hacia intereses privados.
“Ese dinero era para ustedes y terminó en bolsas ajenas”, dijo.
Un compromiso hasta 2026
El secretario de Administración y Finanzas, Juan Pablo de Botton, aseguró que la Ciudad de México cuenta con 3 mil 700 millones de pesos para concluir la reconstrucción en 2026. De las 22 mil viviendas dañadas, todavía falta entregar mil 874.
Sin embargo, persiste la duda: ¿qué pasó con los más de 8 mil millones de pesos aprobados en 2018? La Fiscalía General de Justicia (FGJ) aún investiga desvíos y apoyos otorgados sin requisitos claros.
Damnificados contra la corrupción
Organizaciones como el Movimiento de Familias Damnificadas del 19 de septiembre aseguran que la corrupción fue el mayor obstáculo en el proceso.
Su vocero, Héctor de la Cueva, subrayó que más de 3 mil 500 familias siguen sin poder regresar a sus hogares. “La justicia es lo que hace falta”, expresó, recordando a quienes murieron sin recuperar su vivienda.
Escándalos y nombres del pasado
Los casos de Édgar Tungüí, ex comisionado extraditado desde España, y de ex legisladores como Jorge Romero, Mauricio Toledo y Leonel Luna, marcaron la narrativa de corrupción. Todos fueron señalados por manejar y supervisar recursos de reconstrucción sin transparencia.
Aunque algunos procesos judiciales siguen abiertos, la mayoría de los señalados quedaron libres o fallecieron, dejando un sabor amargo de impunidad.
Nuevos conflictos: Multifamiliar Tlalpan
En la zona de Taxqueña, vecinos del Multifamiliar Tlalpan denunciaron la presunta ocupación ilegal de un departamento reconstruido. Según los testimonios, la vivienda quedó bajo investigación tras la muerte de su propietario, pero ahora está habitada por una pareja extranjera supuestamente protegida por la fiscalía.
Este caso refleja que, incluso tras la reconstrucción, los damnificados enfrentan nuevas batallas legales y sociales.
Una deuda con la memoria
Cada 19 de septiembre revive la memoria de quienes perdieron la vida y de quienes aún esperan justicia. La reconstrucción no es solo cemento y ladrillos: es dignidad, confianza y memoria colectiva.
El Gobierno de la CDMX promete que en 2026 las últimas viviendas estarán entregadas. Sin embargo, para miles de damnificados, la verdadera reconstrucción llegará cuando la corrupción no sea más fuerte que la solidaridad.
