Quintana Roo y Yucatán, en ruta hacia la paz; confirman baja en homicidios

Quintana Roo ha logrado reducir los homicidios dolosos en 57.3% en solo un año, una cifra que lo coloca entre los tres estados del país con la mayor disminución en este delito, según datos recientes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Para ponerlo en perspectiva: de enero a octubre de 2025, Quintana Roo registró 253 homicidios dolosos, lo que equivale apenas al 1.3% del total nacional, y en octubre pasado se contabilizaron 17 casos. Es decir, el estado logró revertir una tendencia que parecía imposible.

Este avance no se dio de la noche a la mañana. Detrás hay un esfuerzo coordinado entre los tres niveles de gobierno y una estrategia enfocada en la inteligencia y en la prevención. En los últimos meses, las autoridades han concentrado sus esfuerzos en debilitar las estructuras criminales que operaban en zonas turísticas y urbanas, al tiempo que reforzaron la presencia de la Guardia Nacional y la policía estatal.

La Fiscalía General del Estado también ha implementado acciones conjuntas con la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Secretaría de Marina. Los cateos simultáneos, las investigaciones financieras y la persecución de delitos como la extorsión o el narcomenudeo han permitido debilitar las economías criminales locales, lo que se refleja directamente en la reducción de homicidios.

Los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública confirman que Quintana Roo es hoy un caso de éxito en materia de seguridad, sobre todo si se compara con entidades que históricamente encabezaban las listas de violencia. Su porcentaje de reducción, 57.3%, solo está por debajo de Zacatecas y Chiapas, lo que significa que la entidad caribeña forma parte del pequeño grupo de estados que están cambiando su historia reciente.

Yucatán: modelo constante de éxito

Mientras se vecino celebra reducciones importantes, Yucatán sigue marcando la pauta nacional en seguridad pública. Con apenas 26 homicidios dolosos de enero a octubre de 2025, el estado mantiene el índice más bajo de todo el país, representando apenas el 0.1% del total nacional.

Para dimensionar lo que esto significa, en octubre solo se registraron tres homicidios en todo el estado. En la mayoría de las entidades, esa cifra se alcanza en un solo día. Yucatán, sin embargo, ha logrado sostener un entorno seguro gracias a un modelo que ha resistido cambios de administración y contextos nacionales más complejos.

En Yucatán, la seguridad no depende solo de la reacción policial. Es una política de Estado que combina prevención social, cercanía con la comunidad y tecnología. El modelo de videovigilancia, las campañas permanentes de educación vial y convivencia, y la profesionalización constante de los cuerpos de seguridad han consolidado un ecosistema de paz social.

A ello se suma la confianza ciudadana, un elemento que no se puede medir en cifras, pero sí en resultados. Las personas en Mérida, Progreso o Valladolid caminan con más tranquilidad. Es una sensación que se ha vuelto parte de la identidad yucateca.

Incluso con la llegada de nuevos retos, como el crecimiento urbano, la migración laboral y el aumento del turismo, Yucatán ha logrado mantener sus indicadores bajos. La reducción del 27.5% en homicidios dolosos respecto al año pasado confirma que su estrategia no solo es estable, sino que sigue dando resultados.

Así, tanto Quintana Roo como Yucatán muestran que la seguridad no se construye solo con armas ni con discursos, sino con planeación, coordinación e inteligencia. En el caso de Quintana Roo, el reto era desmontar estructuras criminales y reconstruir la confianza. En Yucatán, mantener una tradición de paz en medio de un país que vive tensiones.

MÉXICO: LA CURVA EMPIEZA A BAJAR

En México, los homicidios dolosos, el delito que más refleja la violencia extrema, ha empezado a bajar de forma sostenida. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el país registró una disminución del 37% en el promedio diario de homicidios entre septiembre de 2024 y octubre de 2025, o sea, durante el gobierno de Claudia Sheinbaum. En términos simples, esto significa que hoy se cometen 32 homicidios menos al día que hace poco más de un año.

Al inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, el país promediaba 86.9 homicidios diarios; en octubre de 2025 cerró con 54.5, el nivel más bajo en los últimos 13 meses. Si se compara con los años anteriores, el cambio es más evidente: en 2018 se registraban 100 homicidios diarios, mientras que en 2025 la cifra ronda los 66.

Aunque los homicidios bajaron a nivel nacional, la violencia sigue teniendo focos muy localizados. Siete estados concentran la mitad de todos los homicidios del país: Guanajuato, Chihuahua, Baja California, Sinaloa, Estado de México, Guerrero y Michoacán. Estos territorios, históricamente golpeados por la disputa entre grupos criminales, representan el 51% del total nacional. En octubre, Chihuahua ocupó el primer lugar con el 9.2% de los homicidios, seguido por Guanajuato (8.6%) y Sinaloa (7.7%).

La buena noticia es que 26 de las 32 entidades han reducido sus promedios diarios de homicidios en el último año. En algunos casos, como Zacatecas, Chiapas y Quintana Roo, las caídas superan el 50%, lo que demuestra que la tendencia nacional no es casualidad: hay esfuerzos locales que están rindiendo frutos.

“En el gobierno de Felipe Calderón, los homicidios aumentaron 148% por la llamada ‘guerra contra el narco’. Con Enrique Peña Nieto crecieron 42%. Con el presidente López Obrador hubo una reducción del 9% y ahora, en el primer año de nuestro gobierno, la reducción es del 37%”, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum.

Añadió que, en los primeros 13 meses de esta administración, se han detenido 37 mil personas identificadas como generadores de violencia, lo que representa un golpe directo a las estructuras criminales que antes operaban con mayor impunidad.

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