Quintana Roo busca nuevas alternativas para frenar el sargazo mar adentro

El Gobierno de Quintana Roo trabaja con la Federación, la Secretaría de Marina y la comunidad científica en un proyecto para reforzar la contención del sargazo en aguas profundas, con el objetivo de evitar que llegue a las playas y, al mismo tiempo, aprovechar esta alga como materia prima para distintos procesos productivos.

La gobernadora Mara Lezama afirmó que la estrategia se basa en estudios científicos y en los resultados obtenidos durante los últimos años. Explicó que ya se realizaron pruebas con una planta piloto para producir biogás y también se analiza la elaboración de fertilizantes mediante la combinación de sargazo con lodos, un proyecto que permanece en espera de la autorización de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

En su programa “La voz del pueblo”, la mandataria habló sobre la reunión que tuvo el miércoles en Palacio Nacional con la presidenta Claudia Sheinbaum y funcionarios federales para definir alternativas que permitan convertir el sargazo «de un pasivo en un activo». Indicó que el propósito no solo es encontrar nuevos usos para el alga, sino también mejorar los mecanismos para recolectarla antes de que llegue a la costa.

Viene un segundo buque

Como parte de estas acciones, destacó que está por incorporarse un nuevo buque sargacero con capacidad para recuperar el doble de material que la embarcación «Natans», además de operar junto con dos embarcaciones costeras, once unidades para aguas profundas y un sistema de barreras de contención que continúa ampliándose.

Mara Lezama informó que la inversión destinada al combate del sargazo se acerca a los 500 millones de pesos. El objetivo principal, dijo, es impedir que el alga alcance las playas, donde provoca afectaciones ambientales, turísticas y económicas.

También se analiza un proyecto desarrollado en coordinación con la Secretaría de Marina, enfocado en instalar sistemas de contención en aguas profundas, particularmente en la zona donde ingresa la mayor cantidad de sargazo entre Playa del Carmen y Cozumel, así como en el sur del estado.

Explicó que uno de los principales desafíos técnicos consiste en diseñar barreras capaces de contener el flujo del sargazo sin necesidad de anclarlas al fondo marino, debido a la gran profundidad existente en esas áreas. Añadió que, de acuerdo con especialistas, recolectar el sargazo cuando aún está fresco aumenta las posibilidades de aprovecharlo en distintos procesos industriales y ambientales.

Para avanzar en el proyecto, permanecerá trabajando un grupo integrado por especialistas de la Secretaría de Medio Ambiente estatal, la Secretaría de Marina, científicas y científicos, así como representantes del Gobierno de México. 

La propuesta será revisada en una próxima reunión en Palacio Nacional, programada para este viernes, con la intención de consolidarla y gestionar una inversión federal que permita llevar a cabo esta estrategia de contención en aguas profundas.

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