Profeco detecta fallas en sistemas, bitácoras y baterías de dispensadores tras operativos; podrían derivar en multas.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) inmovilizó este jueves al menos siete instrumentos de suministro de combustible en estaciones de gasolina de Mérida y Progreso, como resultado de una serie de revisiones. César Iván Escalante, titular de la dependencia federal, quien supervisó los trabajos de inspección, explicó las razones detrás de estas acciones.
De los siete instrumentos afectados, uno fue inmovilizado por una falla evidente en el sistema, que provocó un derrame de gasolina durante la prueba. Cuatro más presentaron inconsistencias en sus bitácoras, sin concordancia entre los registros físicos y el sistema digital. Finalmente, dos fueron inmovilizados por problemas en la batería, lo que podría permitir engaños al consumidor en caso de interrupciones eléctricas.
Operativos basados en quejas
Los operativos de inspección se llevaron a cabo en cinco estaciones de Mérida y dos en Progreso. Escalante informó que aún esperan el informe detallado de todas las gasolineras revisadas. Extraoficialmente, se mencionó que tres de estas estaciones operan con el aditivo «Aditec» y están ubicadas en puntos diversos de Mérida: una en la calle 59 cerca del Zoológico del Centenario, otra en la Avenida Jacinto Canek, cerca del corralón, y una tercera en Cordemex.
El funcionario aclaró que estos operativos se realizan en gasolineras con quejas previas de usuarios o fallas documentadas. Profeco cuenta con un área que realiza verificaciones diarias en todo el país, pero para estos operativos interinstitucionales, la selección de estaciones se basa en múltiples indicadores.
Para garantizar la efectividad y evitar fugas de información, el personal de verificación desconoce los objetivos específicos hasta momentos antes de llegar a los establecimientos. Escalante concluyó que la aplicación de multas dependerá del análisis y evaluación de cada caso por parte del área de procedimientos de la Profeco.
