Primer caso de gusano barrenador en fauna silvestre alarma a México

Detectan por primera vez gusano barrenador en ave silvestre; autoridades refuerzan vigilancia para evitar expansión en fauna y ganado mexicano.

Primer caso de gusano barrenador en fauna silvestre alarma a México
La plaga de gusano barrenador detectada en una aguililla protege rojo alerta sobre riesgo de propagación a animales silvestres y domésticos.

Primer caso de gusano barrenador en fauna silvestre alarma a México

La plaga del gusano barrenador (GBG), endémica de América y conocida por su impacto en animales de producción, ha registrado un hecho histórico en México: la infección se ha detectado por primera vez en un ave silvestre, específicamente en una aguililla pecho rojo (Buteo lineatus). Este hallazgo encendió las alarmas de veterinarios y autoridades ambientales, que advierten sobre un posible riesgo de propagación fuera del ámbito controlado del ganado.

Expansión de la plaga fuera del ganado

Históricamente, el GBG afectaba principalmente a bovinos, equinos y ovinos, causando pérdidas significativas en la producción. Sin embargo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que la infección ya se encuentra en un 0.08% de aves silvestres y se han identificado casos en perros y gatos.

La veterinaria Yazmín Alcalá Canto, de la UNAM, explicó que esta dispersión representa una amenaza directa para la biodiversidad. “El gusano barrenador no solo afecta animales domésticos, sino que puede trasladarse a mamíferos endémicos como venados o jaguares, e incluso al ser humano”, señaló.

Estadísticas actuales de la plaga

Según datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), hasta el 10 de agosto de 2025 se han registrado 4,735 casos de GBG en México, de los cuales 633 permanecen activos. La mayoría de los contagios afectan a bovinos (80.36%), seguidos de equinos (5.09%) y cerdos (4.18%). Las aves y animales domésticos representan el 0.08% restante.

Las regiones más afectadas incluyen Chiapas, Tabasco, Oaxaca, Campeche, Yucatán, Veracruz y Quintana Roo, donde la plaga persiste con mayor incidencia.

Riesgo para la fauna silvestre y humanos

El primer caso en una aguililla pecho rojo genera preocupación porque, a diferencia del ganado, los animales silvestres no son monitoreados ni tratados sistemáticamente. Guillermo Manuel Ortega, experto de la UNAM, subraya que esto facilita la dispersión del parásito y dificulta las labores de contención.

Aunque la afectación humana es poco común, se registraron 41 casos entre 1969 y 1990 en México y Estados Unidos. Sin embargo, los especialistas advierten que la vigilancia y prevención siguen siendo esenciales.

Medidas recomendadas y vigilancia sanitaria

Para contener la propagación, Senasica y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) deben implementar protocolos de monitoreo específicos para fauna silvestre. Luis Lecuona, de la UNAM, recomendó establecer un radio de control de 20 kilómetros alrededor de cualquier caso detectado, incluyendo animales domésticos como perros y gatos.

Carlos Lamothe, veterinario y ganadero en Veracruz, enfatizó la importancia de endurecer los protocolos de movilización de ganado y cerrar la frontera sur del país a importaciones en pie para reducir el riesgo de nuevas infecciones.

La plaga y su impacto en ecosistemas

El gusano barrenador puede afectar diversas especies de sangre caliente, alterando hábitos alimenticios y salud de la fauna silvestre. Su propagación podría desestabilizar ecosistemas completos, incrementando el riesgo de contagio cruzado entre animales domésticos y salvajes.

“Si hay una herida y la mosca está presente, se vuelve un espacio viable para que deposite sus larvas. Por eso es crucial revisar y curar cualquier lesión en todas las especies, no solo en ganado”, concluyó Lamothe.

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