La Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que las intensas lluvias registradas durante agosto y septiembre provocaron una recuperación significativa en las principales presas del sur de Sonora, lo que permitirá incrementar hasta en un 25 por ciento la superficie de siembra en los valles del Yaqui y del Mayo.
Recuperación de presas clave en la región
Rodolfo Castro Valdez, director general de Conagua, explicó que la presa Adolfo Ruiz Cortines “El Mocúzari”, ubicada en el valle del Mayo, y la presa Álvaro Obregón “El Oviáchic”, en el valle del Yaqui, alcanzaron niveles de captación suficientes para planear un ciclo agrícola más amplio que el del año anterior, cuando miles de hectáreas quedaron sin sembrar debido a la escasez de agua.
Esta recuperación hídrica representa un alivio para los agricultores de la región, que dependen en gran medida de la disponibilidad de agua para mantener su producción y la economía local.
Estrategia de siembra y uso del agua
Castro Valdez adelantó que para este ciclo se implementará una fórmula de siembra que combina el uso de pozos con agua rodada, con el objetivo de apoyar a los agricultores y maximizar el aprovechamiento del recurso hídrico.
Además, la superficie total de siembra en ambos valles podría definirse esta misma semana, en coordinación con los usuarios de los distritos de riego 018, 041 y 038, estableciendo una tabla integral de cultivos que considere tanto la disponibilidad de agua como las necesidades del mercado.
Optimización de los sistemas de riego
El titular de Conagua destacó que se trabaja en una complementariedad entre los distintos sistemas de riego, con el fin de definir de manera técnica la superficie y los cultivos más viables. Este enfoque permitirá aprovechar de manera equilibrada el agua almacenada y reducir riesgos ante eventuales sequías.
Mejora sustancial respecto a años anteriores
El funcionario federal señaló que las lluvias de verano permitieron que los niveles de almacenamiento fueran 37 por ciento superiores al promedio del año pasado, cuando en estas fechas apenas llegaban al 19 por ciento.
Este repunte hídrico representa una mejora sustancial para el ciclo agrícola 2025-2026, tras varios años de condiciones críticas derivadas de la sequía, ofreciendo mayor seguridad a los productores y estabilidad para la economía regional.
Impacto en la economía y producción agrícola
El aumento de superficie cultivable no solo beneficia a los agricultores de los valles del Yaqui y del Mayo, sino que también tiene un impacto positivo en la cadena productiva y en la economía regional, fortaleciendo la oferta de alimentos y el empleo asociado a las actividades agrícolas.
Las autoridades enfatizaron que la planificación del ciclo de siembra se realizará con criterios técnicos y sostenibles, asegurando que la recuperación hídrica se traduzca en beneficios tangibles para la población y los productores locales.
