Postura de Sheinbaum ante crisis en Irán: llamado a la paz y plan para proteger precio de la gasolina

Postura de Sheinbaum ante crisis en Irán: llamado a la paz y plan para proteger precio de la gasolina
Postura de Sheinbaum ante crisis en Irán: llamado a la paz y plan para proteger precio de la gasolina

Ante la escalada de tensiones en Medio Oriente, la presidenta Claudia Sheinbaum ha fijado la postura de México en dos frentes: un enérgico llamado a la paz y al diálogo diplomático, y el anuncio de una estrategia para evitar que el conflicto impacte el precio de la gasolina en el país.

En su primera gran prueba en la arena internacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha delineado una respuesta mesurada pero firme ante la crisis desatada por los ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán. La estrategia de la administración mexicana se despliega en dos carriles paralelos: por un lado, la reafirmación de la política exterior tradicional de México, y por otro, una acción interna decidida para proteger la economía de los ciudadanos.

   Mientras la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) activaba protocolos de emergencia y llamaba a la paz, la mandataria se dirigía directamente a una de las mayores preocupaciones de la población: el posible aumento en el costo de los combustibles.

   Sugerencia: Una imagen de la presidenta Claudia Sheinbaum en una conferencia de prensa o un gráfico que explique de forma sencilla el mecanismo de control de precios de la gasolina.

   El Frente Diplomático: Soberanía y Diálogo

   La postura oficial de México, articulada tanto por la Presidencia como por la Cancillería, se ha mantenido fiel a los principios de no intervención y solución pacífica de controversias. Tras los bombardeos de Estados Unidos a instalaciones nucleares iraníes, Sheinbaum rechazó la acción armada y subrayó la importancia de buscar la paz.

   «La postura de México es soberanía de los pueblos, esa siempre ha sido la posición. Cada pueblo tiene derecho a decidir su forma de gobierno», declaró la presidenta, enmarcando la posición del país en un respeto irrestricto al derecho internacional.

   En línea con estas declaraciones, la SRE, encabezada por Juan Ramón de la Fuente, emitió un comunicado llamando al «diálogo diplomático» y activó una alerta en todas sus embajadas en la región. La cancillería confirmó que ha facilitado la evacuación de 175 mexicanos de la zona de conflicto, principalmente de Israel, Irán y Jordania, asegurando que se encuentran a salvo.

   El Frente Económico: «No Habrá Gasolinazo»

   Consciente de que los conflictos en Medio Oriente suelen traducirse en volatilidad en los precios del petróleo y, consecuentemente, en las gasolinas, la presidenta Sheinbaum se adelantó a la especulación y la ansiedad pública. En una declaración contundente, aseguró que el gobierno cuenta con un mecanismo para evitar un alza descontrolada en los precios de los combustibles.

   «México tiene un mecanismo para que no aumente el precio de la gasolina en el país», afirmó, descartando que el posible cierre del Estrecho de Ormuz o la escalada bélica resulten en un «gasolinazo» para los consumidores mexicanos.

   Aunque no se detallaron los pormenores de la estrategia, se infiere que se basa en los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que la Secretaría de Hacienda puede aplicar para amortiguar las fluctuaciones del mercado internacional. Esta medida, utilizada en administraciones anteriores, busca mantener la estabilidad de precios internos a pesar de la turbulencia externa.

   «La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dijo que la postura de México es ‘soberanía de los pueblos, esa siempre ha sido la posición. Cada pueblo tiene derecho a decidir su forma de gobierno’.» – Declaración recogida por N+.

   Un Acto de Equilibrio Estratégico

   La respuesta del gobierno de Sheinbaum puede interpretarse como un acto de equilibrio estratégico. En el escenario global, México se posiciona como una voz neutral y promotora de la paz, evitando alinearse con cualquiera de los bandos en un conflicto de alta complejidad. Esta postura le permite mantener relaciones funcionales tanto con Estados Unidos, su principal socio comercial, como con otras naciones, y preservar su capital diplomático.

   A nivel doméstico, la acción es proactiva y se enfoca en el «bolsillo» de los ciudadanos. Al atajar de frente el temor a un gasolinazo, la administración busca proyectar control, estabilidad y preocupación por el bienestar de la población, aislando en la medida de lo posible la economía nacional de los vaivenes geopolíticos. Este doble enfoque define la primera gran respuesta de la nueva presidencia ante una crisis global.

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