En vísperas de Navidad, policías de Quintana Roo y Yucatán dejaron por un momento las patrullas para convivir con niñas y niños de comunidades vulnerables, llevando juguetes, dulces y sonrisas. Una muestra de cercanía que fortalece la confianza y recuerda que servir también es compartir.
En Quintana Roo, la Navidad se vivió de una forma distinta en calles y colonias de Cancún. Elementos de la Policía Estatal de Investigación cambiaron el uniforme cotidiano por disfraces de Santa y El Grinch, y salieron a repartir juguetes, dulces y buenos deseos a niñas y niños que esperaban con sorpresa la llegada de la temporada.
La escena se repitió entre risas, abrazos y miradas llenas de ilusión. Para los policías, escuchar esas carcajadas y ver la emoción de los pequeños fue un recordatorio de que proteger también significa estar cerca, tender la mano y compartir momentos sencillos que se quedan en la memoria.
En Chetumal, la alegría también tocó las puertas de varias colonias. Elementos del Grupo Operativo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, adscritos a la base de Othón P. Blanco, organizaron una recolecta navideña que permitió entregar dulces y obsequios a niñas y niños de la capital del estado. Pequeños regalos que se tradujeron en grandes sonrisas y en un mensaje claro: la paz social también se construye con gestos humanos.
Policías de Yucatán comparten la Navidad

Mientras tanto, en Yucatán, la Navidad se compartió en comunidad. Policías de la SSP recorrieron las comisarías de Chan Dzinup, San Isidro Yaxché, San Salvador, San Isidro Mac Yam y Nohalal, en el municipio de Tekax, donde convivieron con familias y llevaron un mensaje de unión y cercanía propio de estas fechas.
En coordinación con la Policía Municipal, se realizaron actividades recreativas para niñas y niños, con juegos, risas, regalos y sorpresas. Más allá de los obsequios, el objetivo fue fortalecer los lazos comunitarios y promover valores como el respeto, la colaboración y la convivencia.