
Pemex anuncia pago de 220 mil millones a contratistas y proveedores
Petróleos Mexicanos (Pemex) anunció que reducirá sustancialmente su deuda con proveedores y contratistas en los próximos meses, tras revelar su reporte financiero correspondiente al tercer trimestre de 2025. El compromiso se enmarca dentro de su estrategia de saneamiento financiero y reestructuración operativa.
De acuerdo con la empresa dirigida por Víctor Rodríguez Padilla, se prevé liquidar 220 mil millones de pesos de adeudos antes de finalizar el primer trimestre de 2026. Estos pagos serán posibles gracias al Programa de Financiamiento de Inversión 2025, diseñado en conjunto con el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras).
El anuncio llega en un momento crucial para la petrolera, que enfrenta una presión creciente por parte de contratistas nacionales e internacionales ante el aumento de sus pasivos.
Avances financieros y estrategia de estabilización
Pemex informó que, durante los primeros nueve meses de 2025, destinó 299 mil millones de pesos al pago de contratistas. Tan solo en septiembre y octubre, las facturas liquidadas sumaron 2 mil 912 millones y 26 mil 285 millones de pesos, respectivamente.
Según el comunicado, estos pagos forman parte de un esquema financiero renovado que busca estabilizar las cuentas de la compañía y asegurar liquidez a corto y mediano plazo.
La empresa subrayó que sus resultados reflejan “avances significativos en desempeño operativo, financiero y estratégico”, y que su prioridad es fortalecer la confianza de los inversionistas, así como la relación con el sector productivo.
La deuda con proveedores sigue en aumento
Pese al optimismo del comunicado, los datos del reporte trimestral de Pemex muestran un incremento preocupante en sus pasivos. Al cierre de septiembre de 2025, la deuda con proveedores alcanzó los 517 mil 098 millones de pesos, lo que representa un aumento del 28.4% respecto a los 402 mil 874 millones registrados en el mismo periodo del año anterior.
En dólares, el pasivo equivale a 28 mil 130 millones, lo que supone un crecimiento de 37.1% en un año. Esta cifra coloca a Pemex entre las empresas estatales más endeudadas del mundo.
La petrolera precisó que el saldo contable de la cuenta denominada “proveedores” era de 505 mil millones de pesos al cierre de 2024, y subió a 517 mil millones en septiembre de 2025, un incremento del 2.2% trimestral.
Esta cuenta incluye los pasivos registrados mediante el sistema Copade (Codificación de Pagos y Adeudos), las provisiones contables por bienes y servicios aún en conciliación y los adeudos acumulados de las empresas filiales del grupo Pemex.
“Borrón y cuenta nueva” en 2026: el objetivo de Rodríguez Padilla
El director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, reconoció que el reto financiero es enorme, pero aseguró que 2026 será el año en que la empresa buscará hacer un “borrón y cuenta nueva” con los proveedores.
“El compromiso con nuestros socios comerciales es firme. Estamos avanzando con una estrategia que prioriza la estabilidad financiera, la atención a nuestros proveedores y la eficiencia operativa. El objetivo es garantizar una empresa sólida para los próximos años”, afirmó Rodríguez Padilla.
El plan incluye una reingeniería administrativa, la renegociación de algunos contratos con sobrecostos históricos y la digitalización del sistema Copade para transparentar los flujos de pago.
Pemex busca sostenibilidad y credibilidad hacia 2027
El gobierno federal mantiene como meta que Pemex alcance la sostenibilidad económica y operativa en 2027. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) respalda la estrategia con una inyección progresiva de recursos y garantías financieras para evitar el colapso de liquidez.
Analistas del sector energético consideran que el éxito del plan dependerá de la ejecución puntual del programa de pagos y de la disciplina presupuestal. Además, subrayan que la petrolera necesita incrementar su producción y eficiencia para reducir su dependencia del apoyo gubernamental.
Pemex, con más de ocho décadas de historia, se encuentra ante una oportunidad decisiva para revertir años de endeudamiento acumulado y recuperar la confianza de los mercados internacionales.
Una deuda histórica que marca el rumbo del sector energético
La deuda con proveedores se ha convertido en uno de los mayores desafíos financieros de Pemex en los últimos años. El rezago en los pagos ha afectado a cientos de contratistas, principalmente pequeñas y medianas empresas mexicanas que dependen de los contratos petroleros para subsistir.
El nuevo plan de pagos representa, según los expertos, un intento por reconstruir la relación con el sector privado, reactivar la inversión y mejorar la percepción crediticia de la empresa ante organismos internacionales.
De concretarse, la reducción de pasivos también podría abrir la puerta a nuevas alianzas estratégicas, especialmente en proyectos de refinación y exploración en aguas profundas.