Historia de un testimonio: Así opera la célula de «El H» en Chiapas
En la Sierra de Chiapas, donde los paisajes naturales se mezclan con la calma de las comunidades rurales, existe un lado oscuro que pocos conocen. Un reciente video filtrado ha sacado a la luz el testimonio de un presunto integrante de «La Mayiza», una célula criminal que, bajo el mando de «El H», impone su autoridad y domina la región. Este grupo, fiel al Cártel de Sinaloa y con lealtad hacia «El Mayo» Zambada, ha implementado tácticas de control y violencia para asegurar su influencia en Chiapas, afectando profundamente a los habitantes de estas tierras.
A través del relato, el interrogado describe cómo la organización criminal utiliza métodos de terror para mantener a la población sometida, obligando a los habitantes a participar en sus operaciones o a pagar costosas multas. La historia que narra es una ventana a la realidad que viven muchas personas en silencio y bajo el yugo de la intimidación.
La estructura de «La Mayiza» en Chiapas
¿Quién es «El H»?
La figura de «El H» se presenta en este testimonio como un líder de plaza en Chiapas, directamente vinculado a «El Güero Pulseras», quien a su vez responde a la estructura del Cártel de Sinaloa. El video sugiere que «El H» cuenta con el respaldo de Jesús Esteban Machado Meza, alias «El Güero Pulseras», un jefe criminal con amplia presencia en la región de la Sierra de Chiapas.
Con un ejército de aproximadamente 20 sicarios, «El H» realiza sus operaciones a bordo de cinco camionetas que recorren los caminos montañosos, intimidando a la población local. La organización de su equipo de seguridad y el uso de armas de alto calibre demuestran una infraestructura que supera en armamento y organización a las autoridades locales. Su presencia en la zona no solo representa una amenaza para la seguridad, sino una declaración de poder.
Tácticas de control: amenazas y extorsión a los habitantes
La forma en que «El H» domina a las comunidades chiapanecas va más allá de la violencia directa. El testimonio describe un sistema de extorsiones donde los residentes que se niegan a colaborar deben pagar una multa de hasta 6 mil pesos. Esta táctica de intimidación es parte del mecanismo para asegurar que la comunidad permanezca bajo su control y no interfiera en sus actividades.
Por otro lado, el testimonio también revela que «El H» exige a los habitantes mejorar las carreteras locales, que frecuentemente son utilizadas para las operaciones de su grupo. Los residentes son obligados a despejar los caminos, derribando árboles y acondicionando las rutas, facilitando así el movimiento de su equipo y vehículos. Este tipo de explotación refleja el impacto social que las organizaciones criminales tienen sobre la vida diaria de las personas.
Estrategias de defensa y retención: soldados como escudos humanos
Otro aspecto alarmante de las operaciones de «El H» es su uso de tácticas militares. El testigo describe un incidente en Ceresillo, Chiapas, donde, en medio de un tiroteo en el que «El H» estaba perdiendo terreno, ordenó el uso de soldados retenidos como escudos humanos para defender a su grupo. Según el relato, 25 de sus sicarios cayeron en el enfrentamiento, lo que llevó a «El H» a tomar esta decisión desesperada.
Este tipo de estrategia no solo demuestra la disposición del grupo para llevar la violencia a extremos, sino también la falta de control del Estado en estas zonas, donde los criminales imponen sus propias reglas sin temor a las consecuencias.
«El Güero Pulseras» y el liderazgo de «La Mayiza» en la región
La conexión entre «El H» y «El Güero Pulseras» es fundamental para entender la jerarquía criminal en la Sierra de Chiapas. «El Güero Pulseras», conocido en la región como un generador de violencia, tiene bajo su mando a «El H» y es el encargado de dirigir las operaciones del Cártel de Sinaloa en esta zona.
Esta organización criminal busca consolidarse en Chiapas, controlando no solo las rutas de trasiego de drogas, sino también las dinámicas sociales y económicas de las comunidades. La influencia de «El Güero Pulseras» y su capacidad para reclutar jefes de plaza como «El H» revela una estrategia clara de expansión y consolidación en el sur de México.
Impacto en las comunidades: vivir bajo el yugo del crimen organizado
Para los habitantes de Chiapas, la presencia de grupos como «La Mayiza» representa una alteración drástica de su vida cotidiana. Las amenazas, extorsiones y explotación laboral que sufren los residentes generan un ambiente de constante temor y desconfianza. A medida que estas organizaciones criminales ganan poder, las oportunidades de desarrollo económico y social disminuyen, ya que el miedo y la violencia se vuelven protagonistas en la vida de las personas.
Los testimonios, como el de este integrante de «La Mayiza», reflejan la realidad de quienes, por miedo a represalias, evitan hablar abiertamente. La presencia de «El H» y su grupo en Chiapas es solo un ejemplo de la complejidad de la situación de seguridad en México y de cómo las organizaciones criminales continúan expandiendo su control.
