Aunque la Secretaría de Turismo de Quintana Roo presume una temporada de verano positiva en los destinos del Caribe mexicano, las cifras históricas cuentan una historia diferente. Los niveles de ocupación hotelera han ido a la baja en los últimos tres años, influidos por diversos factores que han impedido alcanzar las metas proyectadas.
De 2023 a 2025, la ocupación hotelera promedio en el estado ha registrado una tendencia a la baja, pasando de 76.1% en 2023 a 74.1% este 2025. La baja es todavía más marcada si se toma en cuenta destinos importantes del Caribe mexicano,como Cancún, que pasó de un 81.6% en 2023 a 74.1% este año.
Francisco Madrid, director general del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible (STARC), explicó que uno de los factores más relevantes es la limitada disponibilidad de asientos aéreos.
“Esto no significa que haya menos interés, sino que llegar a Quintana Roo es más difícil. Los vuelos llegan saturados y eso puede desincentivar al visitante, que entonces opta por otros destinos similares”, dijo.
A esta situación se suma el crecimiento constante de la oferta hotelera en la región, que no ha sido compensado con una mayor demanda en los diferentes centros de hospedaje de Quintana Roo.
“Cada año se agregan alrededor de 4 mil nuevas habitaciones. Si no hay un crecimiento paralelo en la llegada de turistas, naturalmente la ocupación se diluye. No ha caído por desinterés, sino por una combinación de presión en disponibilidad aérea, incremento en la oferta y falta de una estrategia de promoción más agresiva”, explicó.
El impacto de Airbnb y la inseguridad
Otro de los factores que repercuten este verano en los registros de ocupación hotelera en el Caribe mexicano es el auge de hospedajes en plataformas digitales como Airbnb, que también han impactado el balance en el destino.
“Una parte de la demanda se va hacia estas opciones, sobre todo entre jóvenes que buscan experiencias distintas al todo incluido. Son viajeros que no se reflejan en las cifras oficiales de ocupación hotelera, pero que están presentes en el destino”, detalló.
Además, problemas locales como la inseguridad, los recientes conflictos entre taxistas y operadores de plataformas digitales como Uber, así como la presencia cíclica del sargazo, también han influido en la percepción del destino, aunque no de manera determinante.
“Claro que son retos que siguen presentes y que al ser temas mediáticos repercuten en la percepción de los turistas que planean llegar al destino”, dijo el director de STARC.
De acuerdo con el especialista, la disminución actual en la ocupación hotelera también responde a un nuevo escenario global, donde destinos que antes estaban limitados por la pandemia han recuperado terreno. Esto ha intensificado la competencia con el Caribe mexicano, lo que podría explicar la baja más marcada que en años anteriores.
“En 2023 aún había destinos competidores afectados por la pandemia. Ahora estamos entrando a un terreno ya más parecido a como estábamos antes de la pandemia, por eso hay más destinos buscando a esos turistas y la competencia es más intensa.
“Sobre esta temporada de verano, no estamos hablando de un desplome brutal. Probablemente fue en 2022 cuando se alcanzaron rangos de entre el 79 y 80% de ocupación, desde entonces no se ha repetido en el destino. Hoy, estamos un poco por debajo del año pasado, pero aún se puede considerar una temporada buena a secas”, compartió.
‘BUENA, PERO NO EXCELENTE’: LO QUE OPINAN LOS HOTELEROS
Rodrigo de la Peña, presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, reconoció que la temporada de verano 2025 no está cumpliendo con las expectativas del sector.
Aunque los niveles de ocupación hotelera no son alarmantes, sí se encuentran por debajo de lo proyectado, particularmente en Cancún, donde se reporta un 74.1% de ocupación al corte más reciente, frente a casi 35 mil habitaciones disponibles.
“Calculo que vamos a terminar cerca del 79 u 80%, que no es malo, pero sí es menor a lo alcanzado en años pasados. Cerramos 2024 cerca del 82% y, sinceramente, no creo que este año lleguemos a ese número”, dijo.
El hotelero explicó que aún falta conocer el comportamiento de las reservas en las últimas semanas del periodo vacacional, por lo que no descartó una mejora moderada. Sin embargo, reconoció que los esfuerzos promocionales dirigidos al mercado nacional serán clave para intentar cerrar la brecha.
“El turista nacional es el que históricamente viaja en estas fechas. Confiamos en que las campañas de promoción ayuden a mantener el flujo, pero sí vemos un ritmo más pausado en las llegadas, particularmente entre semana”, comentó.
Además, De la Peña coincidió con otros especialistas en que factores como la competencia creciente de destinos internacionales, el auge del alojamiento en plataformas digitales y la presión sobre la conectividad aérea también están impactando los resultados del sector hotelero tradicional.
“Es un entorno cada vez más retador y debemos adaptarnos rápido”, expresó.
OCUPACIÓN HOTELERA EN EL CARIBE MEXICANO
2023: 76.1%
2024: 76.4%
2025: 47.1%
OCUPACIÓN HOTELERA EN CANCÚN
2023: 81.6%
2024: 78.4%
2025: 47.1%
Fuente: Secretaría de Turismo de Quintana Roo
