El 1 de agosto, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, anunció un programa inédito que busca transformar la vida de cientos de personas con antecedentes penales por delitos menores. Con un apoyo mensual de 8 mil 500 pesos, esta iniciativa está diseñada para mayores de 30 años que enfrentan exclusión laboral y social tras cumplir con la justicia.
Más allá de una ayuda económica, se trata de una segunda oportunidad, un mensaje de que un error no define una vida entera.
¿A quién va dirigido el programa?
Este programa beneficiará a:
- Personas mayores de 30 años.
- Con antecedentes penales por delitos no graves.
- En situación vulnerable, con dependientes económicos.
- Con deseos de estudiar o reincorporarse al empleo formal.
A diferencia de otras estrategias como “Jóvenes Construyendo el Futuro”, esta política amplía su rango de edad y responde a un sector históricamente invisibilizado: adultos que ya cumplieron su condena pero siguen pagando su estigma.
De la exclusión a la reintegración: una apuesta por la paz
La propuesta se inspira en esquemas previos como “Reconecta con la Paz”, pero va más allá. Según cifras oficiales, cada año 1,500 personas en la CDMX son detenidas por delitos de bajo impacto y, al salir, enfrentan un entorno que les niega acceso al trabajo, educación o incluso vivienda.
Brugada fue clara:
“Nadie debe quedar marcado de por vida por un error. Si queremos paz, tenemos que dar oportunidades reales.”
Este modelo de justicia restaurativa busca que quienes han cometido errores tengan acceso a una vida digna, lejos de la marginación que muchas veces los empuja a reincidir.
¿Cómo funcionará el programa?
El plan está estructurado en dos fases clave:
1. Talleres psicoeducativos (6 meses)
Los beneficiarios recibirán:
- Terapia grupal y atención emocional.
- Desarrollo de habilidades sociales y laborales.
- Orientación vocacional.
2. Elección de ruta: trabajo o estudio
Una vez concluida la formación, podrán optar por:
- Un empleo formal en empresas colaboradoras, con salario garantizado durante un año.
- Continuar con sus estudios, manteniendo el apoyo económico.
Este modelo de acompañamiento integral no se limita a dar dinero, sino que busca generar cambios sostenibles a largo plazo.
Reincidencia baja: solo 5% ha vuelto a delinquir
Uno de los puntos más relevantes del anuncio fue el impacto positivo de programas similares. De acuerdo con datos del Gobierno capitalino, solo 5% de los participantes reincide, lo cual contrasta con tasas mucho más altas en otros modelos punitivos.
Esto demuestra que la reinserción funciona cuando se acompaña con dignidad, apoyo y oportunidades reales.
Una ciudad que apuesta por la justicia con rostro humano
La estrategia de Clara Brugada marca un nuevo rumbo en las políticas sociales de la capital. No se trata solo de reducir el delito, sino de transformar las causas estructurales que lo generan: pobreza, exclusión, falta de oportunidades.
Este anuncio puede marcar un parteaguas en cómo la sociedad mexicana aborda la justicia y la reintegración, apostando por la inclusión como política de seguridad pública.
