El pasado martes 11 de febrero, se desató una tensa situación en el estado de Jalisco cuando un grupo de estudiantes normalistas de la Escuela Normal Rural de Atequiza intentaron secuestrar autobuses utilizados por el Instituto Nacional de Migración (INM). Estos autobuses eran utilizados para el traslado de personas deportadas desde los Estados Unidos. El incidente generó una fuerte movilización de agencias de seguridad y un enfrentamiento con los estudiantes involucrados.
Los hechos: Secuestro fallido y persecución
Según informes de El Universal, cerca de 30 estudiantes de la Normal Rural de Atequiza habrían intentado apoderarse de los autobuses de la línea Futura en un intento por utilizarlos para protestas en los próximos días. La situación rápidamente se complicó, pues tras intentar abordar las unidades, los estudiantes fueron perseguidos por policías municipales, estatales y elementos de la Guardia Nacional. La persecución culminó en las avenidas Lázaro Cárdenas y Colón, en Guadalajara, donde las unidades fueron finalmente interceptadas y los estudiantes detenidos.
La irrupción policial en la Normal de Atequiza
Tras el intento de secuestro de los autobuses, las autoridades realizaron un operativo en las instalaciones de la Escuela Normal Rural de Atequiza, lo que generó un enfrentamiento violento entre los estudiantes y las fuerzas del orden. Según denuncias de los estudiantes y organizaciones como la Unión de la Juventud Revolucionaria de México Jalisco, la Policía Estatal irrumpió violentamente en el plantel sin ninguna justificación clara.
Videos y testimonios documentaron cómo los policías ingresaron a las instalaciones apuntando con armas largas y detuvieron por la fuerza a varios alumnos, quienes fueron golpeados y despojados de sus pertenencias. Además, se reportó que algunos estudiantes fueron arrestados y otros violentamente sacados de los salones a la fuerza para ser puestos en el suelo, lo que desató indignación entre los compañeros y la comunidad educativa.
Las denuncias de abuso y represión
A través de las redes sociales, diversos estudiantes y miembros de la comunidad de la Normal de Atequiza denunciaron que la intervención de la policía fue excesiva y violenta. Instagram se convirtió en el medio para difundir grabaciones de los momentos en que los estudiantes eran sacados de sus salones a punta de pistola y colocados en el suelo por los policías. En los videos, se observan imágenes de jóvenes tirados en el piso, mientras los agentes les piden que se tiren al suelo en medio de un evidente clima de tensión y miedo.
Uno de los testimonios más compartidos fue el de la Unión de la Juventud Revolucionaria de México Jalisco, donde se exponía que los estudiantes fueron víctimas de un acto de represión sin precedentes, calificando la actuación de la policía como una agresión verbal y física. “Es urgente difundir este material que compartimos desde Atequiza”, se leía en la publicación, que rápidamente se viralizó.
La falta de respuesta oficial y el paradero de los estudiantes
Hasta el momento, no se ha recibido un pronunciamiento oficial por parte de la Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco ni de su titular, Juan Bosco Agustín Pacheco Medrano, respecto a la irrupción policial en la Escuela Normal de Atequiza. Además, aún no se sabe el paradero de los estudiantes detenidos ni si han sido remitidos al Ministerio Público en calidad de detenidos, lo que ha generado preocupación sobre la transparencia de las acciones de las autoridades.
El contexto detrás del intento de secuestro de los autobuses
Para comprender el trasfondo de este intento de secuestro de autobuses, es importante conocer la situación de los normalistas en Jalisco. Las Escuelas Normales Rurales han sido históricamente espacios de organización social y política, y sus estudiantes han sido activos en diversas protestas y manifestaciones en defensa de sus derechos y en contra de las políticas gubernamentales.
En este caso, se sabe que los estudiantes de Atequiza, como parte de su formación y activismo, buscan visibilizar sus demandas a través de movilizaciones y protestas. El intento de secuestrar los autobuses del INM parece ser una estrategia para fortalecer su presencia en futuras manifestaciones, como parte de un plan de visibilización y denuncia.
Represión y derechos estudiantiles
La situación de los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Atequiza pone en evidencia las tensiones que existen entre las autoridades estatales y los movimientos estudiantiles en Jalisco. El uso de la fuerza pública para sofocar las protestas estudiantiles no es algo nuevo, pero la violencia con la que se actuó en este caso ha generado una mayor preocupación social.
Los derechos humanos y la libertad de expresión de los estudiantes están siendo cuestionados en este contexto, y la falta de transparencia en el accionar de las autoridades solo aumenta la desconfianza de la comunidad educativa y de la sociedad en general. Mientras tanto, las demandas de los estudiantes y su lucha por mejores condiciones educativas continúan siendo un tema de debate en Jalisco.
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