Normalistas de Amilcingo exigen justicia y destitución de docentes

Normalistas de Amilcingo exigen justicia y destitución de docentes
Normalistas de Amilcingo exigen justicia y destitución de docentes

En medio de pancartas, consignas y una sensación de déjà vu, las alumnas de la Escuela Normal Rural “Emiliano Zapata” de Amilcingo, en Morelos, volvieron a alzar la voz. No es la primera vez que exigen justicia, pero aseguran que esta ocasión marcará un antes y un después.

Todo comenzó el pasado 9 de septiembre, cuando las jóvenes se reunieron con la gobernadora Margarita González Saravia y autoridades del Instituto de Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM). Ese día se firmó una minuta clara: todo maestro que cause problemas o afecte a las alumnas debe ser removido.

Un acuerdo incumplido que reaviva la inconformidad

Pese al compromiso, las alumnas denuncian que varios docentes señalados por actos de corrupción y maltrato académico siguen en sus cargos. Aseguran que el IEBEM sólo despidió a tres trabajadores —entre ellos al contador Moisés Hernández Trejo y al exalcalde de Temoac, Emigdio Capistrán—, pero que al menos otros cinco docentes continúan en la institución, generando división y represalias.

“Nos califican con 7 u 8 a quienes marchamos y con 10 a quienes se quedaron en casa”, relataron algunas estudiantes.

Para ellas, el castigo no es sólo académico, sino simbólico: un intento por quebrar el movimiento estudiantil y debilitar su voz.

La lucha histórica de las normales rurales

El caso de Amilcingo no es aislado. Las normales rurales de México tienen una larga tradición de organización social, educación comunitaria y resistencia política. Desde Ayotzinapa hasta Tiripetío, estos espacios han sido semilleros de liderazgo femenino y de lucha por la justicia educativa.

En ese contexto, las alumnas de Amilcingo reclaman no sólo la destitución de los docentes denunciados, sino también el respeto a su autonomía y la garantía de un entorno seguro para su formación profesional.

Llamado al nuevo titular del IEBEM

Con la llegada de Raúl Aguirre Espitia al frente del IEBEM, las alumnas ven una oportunidad para reabrir el diálogo. Exigen que se cumpla la minuta firmada, se investiguen los casos pendientes y se garantice un proceso transparente.

La comunidad educativa de Amilcingo se mantiene en asamblea permanente, a la espera de una respuesta que refleje el compromiso real del gobierno con la educación pública y la integridad institucional.

Más allá del conflicto: una lección de resistencia

En cada protesta, las normalistas de Amilcingo reafirman la esencia de su lema: “Por la educación al servicio del pueblo”.

Lo que comenzó como una demanda local se ha convertido en símbolo de una generación que no teme exigir lo que le corresponde: respeto, justicia y un futuro sin corrupción.

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