Este miércoles 9 de julio, familiares de José Anizeto Martín Abnaal, de 59 años dieron a conocer su fallecimiento, tras el accidente de transporte público ocurrido el pasado domingo en Cancún en donde sufrió lesiones que lo dejaron en un estado de salud delicado.
El siniestro ocurrió el 6 de julio, alrededor de las 8:00 horas, cuando José Anizeto viajaba como pasajero en la unidad TTE 222. Según el peritaje preliminar de la Dirección de Tránsito, el conductor se habría pasado el semáforo en rojo en el cruce de la avenida Miguel Hidalgo (Ruta 5) con Lombardo Toledano.
Fue entonces cuando la combi fue embestida por una camioneta Jeep negra y una van Volkswagen Transporter blanca, ambas con luz verde.
El impacto fue tan brutal que proyectó a varios pasajeros fuera de la unidad, dejando un saldo de ocho personas heridas, entre ellas don José.
De acuerdo con su expediente clínico, don José sufrió fractura de escápula, costillas, pelvis, cráneo y columna vertebral, además de perforación pulmonar y hemotórax. Su estado era crítico desde el primer momento. A pesar de los esfuerzos médicos en el Hospital General de Cancún, su cuerpo no resistió y falleció a las 12:40 de este miércoles.
‘Pedimos justicia’: familiares denuncian negligencia
El caso ha generado indignación tanto en redes sociales como entre familiares y vecinos, ya que según peritajes de la Dirección de Tránsito, el chofer de la combi habría sido responsable del accidente por pasarse la luz roja. En redes circula incluso un video donde se confirma que los vehículos que lo impactaron circulaban con luz verde.
Hasta el momento, no se ha informado si el conductor ha sido detenido o enfrenta alguna medida legal. La familia de don José exige justicia y que el caso no quede impune.
“Su muerte fue consecuencia directa de una imprudencia al volante. No puede quedar en el olvido”, expresaron usuarios en redes sociales.
Además, familiares del ahora fallecido y de otros heridos denunciaron que después del accidente, la aseguradora Quálitas condicionó la entrega de pases médicos a la firma de un perdón legal al chofer responsable.
“Exigían que firmáramos un perdón para que dieran los pases al hospital privado. Si no, que nos arregláramos en el hospital público como pudiéramos. Es inhumano”, relató uno de los familiares.
Los heridos, muchos de ellos con fracturas y contusiones severas, fueron canalizados a hospitales públicos a pesar de contar con póliza de seguro vigente. La aseguradora, según testigos y afectados, se negó a asumir costos de hospitalización en clínicas privadas, lo que agravó el estado de salud de al menos dos personas.
