Jorge Rodríguez Pasos, exalcalde de Mazatlán, Sinaloa, conocido tanto por su tiempo en el poder como por la polémica que lo rodeó en los últimos años, falleció el 6 de noviembre en un hospital tras luchar contra una infección bronco pulmonar. La noticia llegó como un capítulo más en una historia que sacudió a la opinión pública de Sinaloa y México, pues Rodríguez Pasos era buscado por las autoridades por presunta sustracción de menores, violencia familiar y lesiones. Este caso se remonta a 2020, cuando Guadalupe Valle, su exesposa, lanzó una denuncia que encendió el debate sobre abuso de poder, justicia y protección familiar. ¿Qué ocurrió realmente en este trágico desenlace? Aquí revisamos los hechos clave que han marcado esta historia.
La vida pública y la caída de Jorge Rodríguez Pasos
Para muchos, Jorge Rodríguez Pasos era una figura conocida en Mazatlán, donde ocupó el cargo de alcalde y fue parte de la vida pública. Sin embargo, tras su gestión, su nombre cobró notoriedad por razones muy distintas. En 2020, Valle acusó al exalcalde de haber llevado a sus hijas América y Ximena sin su consentimiento, denunciando violencia familiar y otras agresiones. La denuncia motivó una intensa búsqueda en la que la Fiscalía de Sinaloa llegó a ofrecer una recompensa de un millón de pesos por información que ayudara a localizar a Rodríguez Pasos. A lo largo de estos años, el exalcalde emitió comunicados y cartas para intentar limpiar su nombre, alegando que sus hijas estaban bajo su protección.
La última carta del exalcalde: ¿justificación o defensa?
Uno de los episodios que marcó el caso fue una carta pública que Rodríguez Pasos escribió en 2022, donde insistía en su inocencia y pedía “detener la persecución” en su contra. En la misiva, aseguraba que sus hijas estaban a salvo y que las acusaciones en su contra eran fabricadas por su exesposa. En un llamado dirigido al gobernador Rubén Rocha Moya y a la entonces fiscal Sara Bruna Quiñónez, Rodríguez solicitó poder defenderse en condiciones justas y sin persecución. Aún así, la carta generó reacciones divididas en la sociedad y medios de comunicación de Sinaloa.
La intervención de las autoridades y el desenlace hospitalario
El pasado 1 de noviembre, la Fiscalía General del Estado confirmó que personal de seguridad acudió al hospital donde se encontraba internado Rodríguez Pasos para cumplimentar la orden de aprehensión. Esta acción estaba respaldada por el creciente interés de colectivos como Mujeres Activas Sinaloenses, quienes solicitaban un seguimiento exhaustivo del caso y demandaban justicia para las víctimas. En ese mismo momento, se dio a conocer que Guadalupe Valle finalmente había tenido un reencuentro con América y Ximena, quienes fueron localizadas sanas y salvas.
El impacto mediático y social de un caso que dividió opiniones
El caso de Jorge Rodríguez Pasos abrió debates sobre abuso de poder, justicia, y los límites de las responsabilidades familiares. La denuncia, las búsquedas, las cartas, y el desenlace hospitalario resonaron tanto en medios locales como nacionales, levantando preguntas sobre la eficiencia de los protocolos de justicia y la protección de los menores en México. En palabras de Guadalupe Valle, “Bendito Dios ya tengo a mis hijas aquí conmigo, aparecieron sanas y salvas”. Esta declaración puso un aparente fin a cuatro años de incertidumbre, a la vez que marcó una victoria para aquellos que abogaban por la protección de las niñas y la denuncia de irregularidades.
¿Qué sigue para el caso y cómo influye en el sistema de justicia?
Aunque Jorge Rodríguez Pasos ha fallecido, su caso deja lecciones en el ámbito judicial de México, donde la sociedad exige transparencia, justicia y una revisión a fondo de los mecanismos de protección a las víctimas, especialmente en situaciones de sustracción de menores. Además, la controversia que rodeó al exalcalde se mantiene como un reflejo de los desafíos que enfrentan las autoridades para balancear el derecho a la defensa con el bienestar de los menores involucrados.
