En la mañana de este 19 de septiembre de 2025, el silencio y la solemnidad se apoderaron del memorial del Colegio Enrique Rébsamen, en la Ciudad de México. Familiares, amigos y vecinos se reunieron para recordar a las 26 víctimas que perdieron la vida tras el colapso del plantel durante el sismo de magnitud 7.1 ocurrido en 2017.
Ocho años después, la herida permanece
Han pasado ocho años, pero para los padres y madres de familia el dolor sigue tan presente como aquel día. Con flores, veladoras y oraciones, rindieron homenaje a 19 niñas y niños, así como a 7 adultos —docentes y trabajadoras— que fallecieron bajo los escombros.
“Cada año venimos para recordar que sus vidas importan, que no olvidamos y que seguimos exigiendo justicia”, expresó uno de los asistentes.
Un acto que se ha vuelto tradición
Desde 2018, cada 19 de septiembre se realiza una misa conmemorativa en este espacio, convertido en símbolo de la tragedia. El memorial del Rébsamen, ubicado a un costado de la Alameda Sur en Tlalpan, se ha transformado en un punto de encuentro donde las familias y la sociedad civil mantienen viva la memoria de quienes ya no están.
La conexión con la memoria sísmica de México
El homenaje se dio tras el simulacro nacional de sismos, que recuerda tanto el terremoto de 1985 como el de 2017. Ambos marcaron profundamente a la sociedad mexicana, dejando enseñanzas sobre la importancia de la prevención, la solidaridad y la memoria colectiva.
Justicia y recuerdo en la CDMX
Además de las misas, el caso del Colegio Rébsamen también se mantiene presente en tribunales y en la opinión pública. Para muchas familias, la exigencia de justicia y responsabilidad legal sigue siendo un punto pendiente, mientras la sociedad mexicana busca que hechos como este no se repitan.
