Cansados de los largos procesos burocráticos y la falta de respuestas por parte de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), migrantes varados en la frontera sur de México anunciaron la organización de una nueva caravana que saldrá mañana rumbo al norte del país.
Los migrantes, en su mayoría provenientes de Centroamérica, el Caribe y Sudamérica, denunciaron que llevan meses esperando resolución a sus solicitudes de refugio sin éxito, mientras enfrentan condiciones precarias de vida en Tapachula. Señalan que la falta de empleo, los altos costos de renta y servicios básicos hacen insostenible su estancia.
«No alcanza para nada»
Norberto Rodríguez Medina, un mecánico cubano de 57 años, lleva ocho meses en Tapachula sin poder conseguir trabajo formal por falta de documentación. “Fue difícil la migración, pero el problema es que no tengo un papel para trabajar. Me alquilo de lo que sea porque tengo que pagar 2 mil pesos del alquiler, el internet y el gas. No alcanza para nada lo que pagan aquí”, relató.
Denuncian corrupción en Comar Tapachula
Luis García Villagrán, coordinador del Centro de Dignificación Humana AC, denunció que la oficina de la Comar en Tapachula, que concentra más del 60% de las solicitudes a nivel nacional, está colapsada y opera bajo presuntos actos de corrupción. Según el activista, hay personas que logran avanzar en sus trámites solo después de pagar fuertes sumas a supuestos gestores.
La situación, dijo, se ha agravado tras el reciente nombramiento de Yadira de los Santos Robledo como delegada en Chiapas. La funcionaria ya había sido señalada por presuntos actos de nepotismo y corrupción durante su paso por el Instituto Nacional de Migración.
Vigilancia en el Parque Bicentenario
En respuesta a los preparativos de la caravana, agentes de la Guardia Nacional y personal del Instituto Nacional de Migración realizaron operativos en el Parque Bicentenario de Tapachula, donde suelen concentrarse los migrantes antes de salir. Durante los recorridos, los oficiales revisaron documentos y advirtieron a los extranjeros que unirse al movimiento representa riesgos para su seguridad y no garantiza el éxito de su tránsito hacia el norte.
