Durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima (COP30) celebrada en Belém, Brasil, Alicia Bárcena Ibarra, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), presentó la Tercera Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC 3.0), en la que México expone su ruta para acelerar la descarbonización y reducir emisiones.
En su discurso, Bárcena aseguró que México busca una “acción climática ambiciosa, transformadora e integral”, y que su país se compromete a alcanzar entre 364 y 404 millones de toneladas de carbono equivalente, lo que representaría una reducción superior al 50% frente al escenario actual.
“Cada retraso se traduce en pérdidas y daños irreparables, en vidas humanas, en ecosistemas devastados y en comunidades en riesgo”, afirmó la funcionaria durante su intervención en la plenaria.
Investigación señala rezago ambiental de México
Sin embargo, una investigación publicada por el diario español El País reveló que México no ha cumplido los compromisos ambientales que asumió desde 2015, cuando se estableció la primera estrategia climática de largo plazo bajo el Acuerdo de París.
El reportaje, titulado “México llega a la COP30 sin cumplir sus promesas climáticas de hace diez años”, indica que el país no alcanzó las metas de generación limpia, reducción de metano y transición energética, acordadas durante la COP21.
“Uno de los principales compromisos fue generar el 35% de la electricidad mediante energías limpias en 2024. Sin embargo, el avance reportado por la Sener en 2023 apenas llegó al 26.5%”, detalla la investigación.
Además, El País destaca que México se comprometió a sustituir combustibles pesados por fuentes más limpias como gas natural y biomasa, pero los petrolíferos siguen representando el 32.16% de la oferta energética nacional, según el Balance Nacional de Energía 2023.
En cuanto a la reducción de emisiones de metano, el compromiso era bajarlas en un 25% para 2030; sin embargo, los avances apenas alcanzan un 8%, de acuerdo con cifras oficiales citadas por el mismo medio.
Expertos internacionales califican a México con desempeño “críticamente insuficiente”
El portal especializado Climate Action Tracker (CAT), que evalúa el desempeño climático de los países, respaldó los hallazgos de El País y calificó las políticas ambientales de México como “críticamente insuficientes” para cumplir con el objetivo de limitar el calentamiento global a 1.5°C.
El CAT señaló que las políticas implementadas bajo la actual administración priorizan los combustibles fósiles y que la actualización de la NDC de 2022 incluso reduce la ambición de los compromisos previos, lo cual viola el principio de progresión continua del Acuerdo de París.
“México continúa aumentando sus emisiones hasta 2030. Las políticas climáticas retroceden al centrarse en el petróleo y al desmantelar instituciones ambientales”, advierte el informe.
Asimismo, el organismo internacional criticó que México alteró la metodología de contabilización de sus bosques y sumideros de carbono, lo que podría “maquillar” sus cifras de reducción de emisiones.
Alicia Bárcena defiende el nuevo plan
En respuesta, Alicia Bárcena defendió en la COP30 la nueva hoja de ruta y afirmó que la NDC 3.0 coloca a las personas en el centro de la acción climática.
Según la funcionaria, el plan incorpora igualdad de género, derechos humanos y una transición justa, con especial atención a los pueblos indígenas, comunidades afromexicanas, mujeres y juventudes, por ser los más vulnerables ante los efectos del cambio climático.
“Buscamos un modelo de desarrollo más justo, más incluyente y más sostenible”, sostuvo Bárcena ante los líderes de la Cumbre Climática.
México entre los países más rezagados
De acuerdo con el Climate Action Tracker, México forma parte del grupo de países con mayor rezago en materia climática. Su calificación pasó de “Altamente insuficiente” a “Críticamente insuficiente”, lo que significa que, incluso si todos los países actuaran como México, el planeta se encaminaría a un aumento de más de 4°C en la temperatura global.
Mientras tanto, México mantiene su apuesta por los combustibles fósiles con la adquisición de la refinería Deer Park en Texas y la construcción de Dos Bocas, Tabasco, acciones que expertos internacionales ven como una contradicción a los compromisos de descarbonización.
