México negocia mejores condiciones comerciales con Estados Unidos, tras imposición de aranceles

 La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continúa en un contexto marcado por la política comercial impulsada por el gobierno del presidente Donald Trump. Tras la reciente aplicación de un arancel general de 10% a productos fuera del tratado, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que México mantiene las condiciones comerciales que tenía previamente y que ahora el objetivo es alcanzar un acuerdo de largo plazo que otorgue mayor certidumbre a las empresas e inversionistas.

La mandataria calificó como positiva la reunión sostenida con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y explicó que las conversaciones forman parte de una nueva etapa en la relación comercial entre ambos países, en la que Washington busca fortalecer la protección de su economía mediante nuevas reglas comerciales.

“Fue una muy buena reunión con el embajador Greer2, afirmó Sheinbaum, al señalar que la postura estadounidense responde a “una nueva visión que tiene el Gobierno de los Estados Unidos de protección de su economía y de imposición de aranceles al resto del mundo, incluido México”.

La presidenta recordó que al inicio del actual gobierno estadounidense se planteó imponer un arancel general de 25% a todas las exportaciones mexicanas. Sin embargo, explicó que, tras conversaciones directas con Donald Trump, se logró mantener libres de aranceles los productos que cumplen con las reglas del T-MEC, mientras que únicamente los bienes exportados fuera del tratado quedaron sujetos al gravamen.

Posteriormente, explicó, la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos determinó que esos aranceles no tenían sustento legal, por lo que la administración estadounidense estableció un arancel temporal de 10% para los productos provenientes de prácticamente todo el mundo. Esa medida fue sustituida ahora por un nuevo esquema basado en la denominada Sección 301, relacionada con la importación de bienes producidos con trabajo forzado.

México se mantiene sin cambios

Sheinbaum sostuvo que, pese a los cambios anunciados por Washington, la posición de México no se modificó respecto a la semana anterior. “México queda exactamente igual que como estábamos hace una semana. Es decir, libra totalmente, en este momento no tenemos nuevo arancel del que ya teníamos previamente”, aseguró.

Explicó que los productos exportados bajo las reglas del T-MEC continúan sin pagar aranceles, con excepción de los vehículos, el acero y el aluminio, mientras que las mercancías enviadas fuera del tratado mantienen el gravamen de 10%, por lo que no hubo nuevas afectaciones para las exportaciones mexicanas.

Discusión sobre reglas de origen

Uno de los principales temas de negociación es el fortalecimiento de las reglas de origen, es decir, el porcentaje mínimo de componentes fabricados en América del Norte que debe contener un producto para beneficiarse del libre comercio.

La presidenta indicó que Estados Unidos propone elevar ese requisito del 70% al 90%, particularmente en la industria automotriz. No obstante, México busca que el contenido regional considere por igual la producción realizada tanto en territorio mexicano como en Estados Unidos. “Nosotros decimos sí, pero que se tome en cuenta a México, no solamente lo que se fabrica en Estados Unidos para los descuentos”, explicó.

Certidumbre a las inversiones

Sheinbaum señaló que otro objetivo de las negociaciones consiste en dar estabilidad a las empresas instaladas en el país y evitar que existan cambios repentinos en la política arancelaria estadounidense. Además, dijo que México buscará ampliar la vigencia del tratado o, al menos, que las revisiones anuales se concentren únicamente en verificar el cumplimiento de los acuerdos alcanzados durante este proceso.

“Lo que estamos buscando nosotros es mantener una condición preferencial frente al resto del mundo”, expresó la mandataria, quien destacó que actualmente alrededor del 80% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos continúa libre de aranceles gracias al T-MEC.

MÉXICO DEFIENDE LA COMPETITIVIDAD NACIONAL

La presidenta insistió en que la imposición de aranceles responde a decisiones unilaterales del gobierno estadounidense y no exclusivamente a la relación con México. Explicó que la estrategia de Washington busca reducir su déficit comercial incrementando las compras internas y disminuyendo las importaciones provenientes de otros países.

Frente a ese escenario, dijo, la prioridad del gobierno mexicano será defender la competitividad del país y preservar las ventajas que ofrece el tratado comercial. 

“Nosotros tenemos que buscar la mejor opción posible para México” afirmó, y reiteró que el objetivo final es reducir las tarifas existentes, evitar nuevos aranceles y alcanzar un acuerdo de largo plazo que brinde certidumbre tanto a la inversión como a la integración productiva de América del Norte.

Salir de la versión móvil