
México 2024: repunte de homicidios pone en alerta a autoridades federales
Mientras la mañana despertaba en un país que aún anhela la paz, los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) cimbraron los titulares nacionales: México registró en 2024 una tasa preliminar de 25.6 homicidios por cada 100 mil habitantes, un aumento que rompe la tímida tendencia de contención observada en 2023.
En un contexto donde la violencia armada continúa siendo el principal motor de las tragedias, el organismo precisó que de los 33 mil 241 homicidios ocurridos, el 70% se cometió con armas de fuego, un hecho que evidencia la circulación y uso indiscriminado de este tipo de armamentos en distintas regiones del país.
La estadística detrás de la violencia: el rostro del repunte
El incremento, aunque aparentemente discreto, marca un retroceso en las estrategias de seguridad pública. Mientras en 2023 se registraron 24.9 homicidios por cada 100 mil habitantes, el aumento a 25.6 en 2024 representa un nuevo foco rojo para las instituciones encargadas de proteger la vida de millones de ciudadanos.
En el género masculino, la tasa se disparó hasta 46.0 homicidios por cada 100 mil hombres, frente a los 44.8 del año anterior. Las mujeres, por su parte, registraron una tasa de 5.6 homicidios por cada 100 mil, manteniéndose prácticamente en el mismo nivel, pero recordando que la violencia también las alcanza de forma brutal en un país donde los feminicidios siguen causando alarma.
Armas de fuego: protagonistas del horror
El dato más demoledor radica en el uso de armas de fuego, involucradas en 7 de cada 10 asesinatos, lo que posiciona la proliferación de armamento ilegal como uno de los retos más apremiantes. Le siguen las armas punzocortantes, relacionadas con el 10% de los homicidios. Estos datos revelan que la letalidad de los ataques va en aumento, cerrando el margen de supervivencia para miles de víctimas.
¿Dónde se libra la batalla? El territorio de la inseguridad
Aunque INEGI no ofrece aún el desglose por entidad federativa, especialistas de seguridad señalan que estados como Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Baja California y Estado de México suelen concentrar los picos de homicidios dolosos. La guerra entre cárteles, el control de rutas de trasiego y la disputa por los mercados locales de droga siguen alimentando una maquinaria de violencia que no se detiene.
Seguridad pública en entredicho: el desafío del Gobierno
Analistas advierten que el incremento de la violencia homicida en 2024 podría prolongarse, especialmente en año de transición política. Con nuevos gobiernos estatales y renovada Cámara de Diputados, la continuidad de la estrategia de “abrazos, no balazos” está bajo escrutinio, mientras sectores ciudadanos exigen una reingeniería total de la política de seguridad pública.
Impacto social: historias opacadas por los números
Detrás de cada estadística hay un nombre, un rostro, una historia truncada. Madres cuya vida se congela al recibir una llamada de madrugada, hijos que aprenden a vivir con la ausencia. Historias como la de María López, cuyo hijo de 23 años fue asesinado al salir del trabajo en Ciudad Juárez, se repiten cada día, convirtiendo al país en un mosaico de luto colectivo.
¿Hacia dónde va México?
El incremento de la tasa de homicidios en 2024 confirma que la violencia en México sigue más viva que nunca. Las cifras preliminares del INEGI son un llamado urgente para replantear la estrategia gubernamental, aumentar el control de armas, fortalecer corporaciones policiales y recuperar los territorios dominados por el crimen organizado.
Con el país al borde del cansancio social, la pregunta sigue siendo la misma:
¿cuántas vidas más deben apagarse antes de recuperar la paz?