Mexicanos ven mejor su economía familiar, aunque siguen preocupados por precios

La confianza del consumidor subió en agosto por expectativas familiares, aunque persisten preocupaciones sobre empleo, ahorro y situación económica nacional.

Mexicanos ven mejor su economía familiar, aunque siguen preocupados por precios
Mexicanos ven mejor su economía familiar, aunque siguen preocupados por precios

En agosto de 2025, la confianza de los consumidores mexicanos tuvo un ligero repunte. El indicador que mide cómo ven las familias su situación económica, así como la del país, alcanzó los 46.7 puntos, lo que significó un crecimiento de 0.7 puntos respecto a julio. Sin embargo, si se compara con el mismo mes del año pasado, el nivel es 0.7 puntos menor.

Este indicador, elaborado por el INEGI y el Banco de México, refleja si los hogares creen que están mejor o peor económicamente y si consideran que es buen momento para gastar o ahorrar.

Hogares con mejores expectativas

El estudio señala que los consumidores ven con mayor optimismo el futuro de sus hogares. Cuando se les preguntó cómo esperan estar dentro de 12 meses, la calificación subió a 58.5 puntos, lo que muestra que, a pesar de los retos, las familias creen que podrán mejorar.

Un ejemplo sencillo: muchas personas hoy sienten que el dinero apenas alcanza, pero piensan que en un año su situación será más llevadera, ya sea por un aumento salarial, un nuevo empleo o por controlar mejor los gastos.

La economía del país genera dudas

En contraste, la visión sobre la economía nacional sigue frágil. Los encuestados calificaron con 41.5 puntos la situación del país en comparación con hace un año, y aunque mejoró un poco frente a julio, en el balance anual muestra una caída de -3.2 puntos.

Es decir, mientras los hogares confían más en ellos mismos, ven con escepticismo la recuperación de México en general.

Ganas de comprar, pero menos ahorro

Un dato llamativo es que el indicador sobre la compra de bienes duraderos, como muebles, televisores o refrigeradores, subió a 33.3 puntos, su mayor repunte anual con +2.7 puntos. Esto refleja que algunas familias empiezan a sentirse en condiciones de renovar artículos importantes del hogar.

Por el lado negativo, disminuyeron las posibilidades de ahorrar (39.1 puntos, -1.5 frente a julio). En pocas palabras, más personas creen que podrán gastar en bienes grandes, pero menos consideran viable guardar dinero para emergencias o metas futuras.

Otro aspecto que genera preocupación es la expectativa de empleo, que bajó a 47.8 puntos, su nivel más bajo en un año. Además, la percepción de los precios sigue siendo pesimista: las familias creen que las cosas seguirán subiendo, aunque quizás a un ritmo menor.

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