Los mexicanos se casan cada vez menos y más tarde. En 2024 se registraron cinco matrimonios por cada mil habitantes, una de las cifras más bajas en las últimas décadas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Hace una década, las mujeres solían casarse a los 27.9 años; hoy lo hacen a los 32.1 en promedio. Los hombres pasaron de 30.8 a 35 años. El cambio generacional refleja una transformación en las prioridades: mayor estabilidad laboral y más años de vida en pareja antes de acudir al registro civil.
Estados contrastantes: del Caribe a la capital
El mapa del matrimonio en México muestra contrastes claros. Quintana Roo encabeza la lista con 7.7 bodas por cada mil adultos, seguido por Sinaloa y Campeche. En el extremo contrario, la Ciudad de México y Tlaxcala registraron solo 3.4 por mil.
El factor turístico, las dinámicas urbanas y las condiciones económicas influyen directamente en estas diferencias.
Matrimonios igualitarios: presencia estable en las estadísticas
El Inegi registró 6,312 matrimonios entre personas del mismo sexo en 2024, con mayor participación de uniones entre mujeres. Estas cifras ya representan 1.3% del total nacional y reflejan la consolidación de la diversidad en la vida civil del país.
Divorcios en México: leve retroceso tras una década de alzas
En contraste con la caída sostenida de los matrimonios, los divorcios disminuyeron 3% en 2024, con 161,932 separaciones registradas. Aunque la cifra sigue siendo elevada frente a 2015 —cuando hubo poco más de 123 mil—, marca un punto de inflexión tras varios años de incrementos continuos.
La proporción es clara: en 2024 hubo 33 divorcios por cada 100 matrimonios, un equilibrio estable desde 2021.
Tendencias sociales y laborales detrás de las cifras
Ocho de cada diez contrayentes tenían al menos secundaria, y en más de la mitad de los casos la pareja compartía nivel educativo. En lo laboral, trabajaban casi seis de cada 10 mujeres y prácticamente todos los hombres, reflejando una brecha que influye en la decisión de casarse más tarde.
En los divorcios, la edad promedio de separación fue de 41.1 años en mujeres y 43.6 en hombres, con más de la mitad de los involucrados con empleo al momento de la disolución.
Una transformación generacional en el matrimonio
El panorama es contundente: menos bodas, a mayor edad y con diferencias regionales marcadas. Mientras tanto, el ligero retroceso en divorcios abre una pausa en una tendencia que parecía imparable.
México vive una transformación en sus relaciones de pareja, en donde el compromiso formal llega más tarde y el divorcio se normaliza como parte de la vida social.
