
Claudia Sheinbaum lidera la reconstrucción tras las lluvias e inundaciones
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recorrió este fin de semana las zonas más afectadas por las intensas lluvias que azotaron la región centro y este de México, en un operativo conjunto con los gobiernos estatales para restablecer caminos, viviendas y servicios básicos. Las imágenes de maquinaria pesada abriéndose paso entre el lodo y familias que comienzan a limpiar sus hogares se convirtieron en el símbolo de la resiliencia de las comunidades.
Según el informe del Gobierno de México, hasta el domingo 19 de octubre se habían reabierto 335 caminos y otros 329 permanecían cerrados en Hidalgo, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí y Veracruz. El saldo sigue siendo doloroso: 76 personas fallecidas y 31 desaparecidas, con la mayor concentración de víctimas en Veracruz e Hidalgo.
Veracruz y Hidalgo, los estados más golpeados
El impacto de las lluvias se sintió con especial fuerza en Veracruz, donde las corrientes de agua destruyeron puentes, arrasaron viviendas y dejaron 34 fallecidos y 14 desaparecidos. En Hidalgo, la tragedia alcanzó 22 muertes y 12 personas no localizadas, principalmente en las zonas serranas.
Durante su visita al municipio de Huehuetla, Sheinbaum destacó la importancia de mantener la presencia institucional en territorio: “Ya está abierto el camino de forma parcial; poco a poco llegará más maquinaria para acelerar la limpieza”, afirmó.
“No están solos”: el compromiso presidencial
En un recorrido conjunto con el gobernador Julio Menchaca, la presidenta visitó las regiones Otomí-Tepehua y la Sierra Alta de Hidalgo, donde sostuvo diálogos con familias damnificadas. La mandataria federal aseguró que el censo de viviendas afectadas ya comenzó, con el fin de distribuir apoyos económicos y materiales de manera transparente.
“No están solos”, reiteró Sheinbaum, enfatizando que el trabajo coordinado entre los tres niveles de gobierno busca no solo reparar la infraestructura, sino también acompañar emocional y económicamente a las familias que perdieron todo.
155 máquinas y 61 frentes de trabajo activos
Las tareas de reconstrucción avanzan con la participación de 155 máquinas en operación y más de 310 trabajadores desplegados en campo. Se mantienen activos 61 frentes de trabajo en distintas regiones y se evalúan 28 puentes, de los cuales 26 ya fueron revisados por ingenieros de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
El objetivo prioritario es restablecer la conectividad total y garantizar que las comunidades aisladas puedan recibir alimentos, medicinas y asistencia médica.
Puebla, Querétaro y San Luis Potosí también enfrentan daños
En Puebla, las lluvias dejaron 19 fallecidos y cinco desaparecidos. Los municipios de la Sierra Norte fueron los más afectados, con caminos bloqueados y deslaves que complican el acceso. En Querétaro, se registró una muerte por causa de los deslaves, mientras que San Luis Potosí, aunque sin víctimas, reportó afectaciones severas en infraestructura rural.
El gobierno federal mantiene comunicación constante con las autoridades estatales y municipales para coordinar el envío de recursos y maquinaria.
Un país que se reconstruye desde la solidaridad
La tragedia ha mostrado una vez más el rostro solidario de México. Brigadistas, soldados, ingenieros y voluntarios han trabajado hombro a hombro para devolver la esperanza a las comunidades. Mientras las aguas retroceden, surgen historias de cooperación y humanidad: vecinos que comparten víveres, jóvenes que organizan colectas y familias que comienzan, con esfuerzo, a reconstruir sus hogares.
Sheinbaum insistió en que el reto apenas comienza: “Reconstruir no es solo levantar muros; es reconstruir la vida y la confianza de la gente”, dijo durante su visita a las comunidades afectadas.
Perspectiva hacia la recuperación total
El gobierno estima que las labores de limpieza y reconstrucción podrían extenderse varias semanas. La prioridad sigue siendo garantizar el acceso a servicios básicos, evaluar daños estructurales en puentes y carreteras y restablecer la normalidad en las zonas rurales.
Las lluvias han dejado una huella profunda, pero también un mensaje claro: la capacidad de respuesta y la unión social son las herramientas más poderosas para enfrentar los desastres naturales.