Los recientes casos de violencia que se han expuesto en Quintana Roo, movilizaron a decenas de personas en Cancún, quienes este domingo 9 de marzo participaron en una marcha pacífica para exigir justicia y castigos más severos para los agresores.
El contingente se reunió en la Explanada del Ayuntamiento de Benito Juárez, en dónde se hizo lectura del pliego petitorio que se entregó a las autoridades y en punto de las seis de la tarde avanzó hasta el monumento El Ceviche, en la avenida Tulum.
La manifestación fue organizada en cuatro bloques: al frente marcharon personas con sus mascotas, seguidas por personas con discapacidad, familias con menores de edad y, finalmente, el resto de los participantes.
Los asistentes se reunieron en la glorieta del monumento, donde alzaron la voz con consignas y pancartas con mensajes como: “Queremos acciones, no más simulaciones”,”Por aquellos que ya no están, ni una huellita menos”, “¡Asesino, criminal, quien maltrata a un animal!” y “Maltrato animal, castigo penal”.
Con esta marcha, se busca que las autoridades refuercen la aplicación de leyes en contra del maltrato animal y garanticen que los responsables de estos actos enfrenten consecuencias legales. En Quintana Roo, el maltrato y crueldad animal están tipificados como delito; sin embargo, las organizaciones civiles han denuncionado que muchas de las agresiones que se cometen en el estado quedan impunes.
Ante esta situación, se espera que las autoridades no solo reaccionen ante los casos mediáticos, sino que implementen estrategia de prevención, campañas de concientización y protocolos efectivos de denuncia y seguimiento para cada caso.
Crece la preocupación por el maltrato animal

Cabe mencionar que la convocatoria a la marcha surgió tras una serie de denuncias que generaron inconformidad entre colectivos, asociaciones, grupos y familias preocupadas por el bienestar animal.
Entre ellos, se destaca el caso de un hombre que golpeó a un perro con un martillo, otro que intentó abusar sexualmente de uno y, el más reciente, una mascota arrojada desde un tercer piso. Ambos casos fueron recordados durante la marcha como motivos para que las autoridades tomen como tema prioritario la atención de casos de maltrato y crueldad animal en la entidad.
Ante esta situación, la directora de la Fundación Dejando Huellas por Cancún, Paola Robles, hizo un llamado urgente a las autoridades para que refuercen la atención y el seguimiento de estos casos, asegurando que las denuncias no están siendo atendidas de manera efectiva.
“Pedimos que la Dirección de Bienestar Animal haga su trabajo, porque llegan muchos reportes de animales maltratados o en situaciones vulnerables y no acuden. A veces solo van, llaman la atención al agresor y dejan al perro o al gato en el mismo lugar con su maltratador. Entonces, no salimos de ahí”, denunció.
En ese sentido, la activista destacó la importancia de la colaboración entre el gobierno y las asociaciones civiles para atender este problema de manera integral y establecer sanciones justas en contra de los agresores de cualquier animal en el estado.
“Pueden apoyarse con asociaciones y colectivos para brindar ayuda. La Fiscalía tiene la obligación de llevar a cabo estas investigaciones por oficio, pero no lo hacen. No se cumplen los protocolos para la protección de los animales”, comentó.
Además, señaló que el maltrato animal no se limita a la violencia física, sino que también incluye la negligencia en su cuidado básico. Por ello, hizo un llamado a la ciudadanía a tomar conciencia sobre las necesidades de las mascotas y a fomentar una cultura de empatía y responsabilidad hacia ellas.
“El maltrato va desde que el dueño no lo desparasita, no le da atención médica, lo mantiene amarrado en azoteas sin espacio adecuado. Son animales y tienen derecho a una vida digna”, dijo.