El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) volvió a suspender operaciones este martes 12 de agosto debido a intensas lluvias y tormentas eléctricas que inundaron pistas y áreas operativas. Desde las 2:13 a.m., la autoridad aeronáutica ordenó el cierre total de aterrizajes y despegues, afectando a cientos de vuelos y a miles de pasajeros.
El día anterior, el aeropuerto ya había sufrido un cierre de casi cuatro horas por condiciones similares, dejando un saldo de más de 100 vuelos afectados y cerca de 15 mil personas varadas.
Aerolíneas y pasajeros enfrentan retrasos, cancelaciones y desvíos
Compañías como Viva Aerobus y Volaris alertaron desde la madrugada sobre posibles afectaciones. Vuelos internacionales y nacionales fueron cancelados o desviados a otros aeropuertos, incluyendo el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y terminales en Acapulco y Querétaro.
Entre los casos destacados, usuarios reportaron en redes sociales desvíos como el TK190 de Turkish Airlines y rutas de Aeroméxico y Avianca hacia destinos alternos, afectando itinerarios hacia Bogotá, Cancún, Punta Cana y Monterrey.
Metrobús y transporte terrestre también sufren interrupciones
Las lluvias no solo impactaron la aviación. El servicio de la Línea 4 del Metrobús suspendió operaciones hacia la Terminal 1 del AICM debido a inundaciones en las inmediaciones, limitando el acceso y generando mayor caos logístico para los viajeros.
Autoridades activan alerta roja en varias alcaldías
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil activó alerta roja en alcaldías como Gustavo A. Madero, Iztacalco, Miguel Hidalgo, Milpa Alta y Venustiano Carranza, con pronósticos de lluvias de hasta 70 mm.
Otras alcaldías como Álvaro Obregón, Azcapotzalco e Iztapalapa permanecen en alerta naranja, mientras que Benito Juárez y Coyoacán se mantienen en alerta amarilla.
Un problema recurrente: la infraestructura del AICM bajo presión
Este nuevo episodio evidencia las carencias del sistema de drenaje del aeropuerto más importante del país, cuya infraestructura enfrenta un desgaste acelerado por la intensidad y frecuencia de las lluvias en la capital. Expertos advierten que sin una intervención profunda, estas interrupciones podrían convertirse en un problema crónico para la conectividad aérea de México.
