En diciembre de 2024, la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), realizada por el INEGI, reveló cifras alarmantes en Cancún. El 74.1% de los habitantes mayores de 18 años consideraron que vivir en esta ciudad es inseguro, un incremento de 1.2 puntos porcentuales respecto a septiembre del mismo año. Aunque comparado con diciembre de 2023 hubo una leve disminución del -0.7%, los cambios son tan mínimos que apenas representan un alivio para los cancunenses.
La percepción de inseguridad en Cancún supera ampliamente la media nacional, que se ubicó en 61.7%. Dentro de la región peninsular, Cancún lidera las cifras negativas, seguido por Chetumal con un 60.4%. Sorprende el caso de Mérida, que, aunque sigue siendo la ciudad con la menor percepción de inseguridad en la península (31.5%), registró un alarmante aumento del 28% respecto a septiembre de 2024.
En un contexto nacional donde ciudades como Villahermosa, Tabasco, registran niveles de percepción de inseguridad de hasta el 95.3%, Cancún se coloca como un caso preocupante, especialmente por ser uno de los destinos turísticos más importantes de México. Estas cifras podrían impactar no solo a sus habitantes, sino también a la economía local, altamente dependiente del turismo.
La lucha contra la delincuencia, aún en deuda
Los cancunenses perciben un escaso esfuerzo gubernamental para combatir la violencia y la delincuencia. Apenas el 40.7% de los habitantes mencionó conocer o haber escuchado sobre programas municipales de prevención, una cifra que representa un reto pendiente para las autoridades locales. Comparado con Mérida, donde el porcentaje alcanzó el 42.8%, Cancún evidencia un rezago que afecta la confianza ciudadana.
La inseguridad también ha cambiado los hábitos de los cancunenses. Durante el cuarto trimestre de 2024, el 42.5% de los habitantes del país se vio obligado a dejar de portar objetos de valor por temor a ser víctimas de la delincuencia.
Los datos también reflejan un problema estructural. Durante el segundo semestre de 2024, el 25.4% de los hogares en el país reportó haber sido víctima de robo y/o extorsión, mientras que el 11.4% mencionó que al menos un integrante del hogar fue extorsionado. Estas cifras confirman que la inseguridad no solo es una percepción, sino una realidad cotidiana que afecta la calidad de vida.
Confianza en las autoridades: entre avances y pendientes
A pesar de los retos, hay áreas donde las autoridades muestran resultados positivos. En diciembre de 2024, el 87.6% de la población consideró efectiva la labor de la Marina y el 83.4% destacó el desempeño del Ejército. Sin embargo, la Policía Preventiva Municipal enfrenta un severo problema de percepción: solo el 47.5% de los ciudadanos considera que cumple eficazmente con su trabajo.
La corrupción también sigue siendo un problema recurrente. Del 14% de los ciudadanos que tuvieron contacto con autoridades de seguridad en el segundo semestre de 2024, el 47.2% denunció haber sido víctima de algún acto de corrupción, un dato que deja ver la necesidad de reformas que fortalezcan la confianza en las instituciones.
PORCENTAJE PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD EN LA PENÍNSULA
(Ciudades clave, seleccionadas por el INEGI)
- Cancún: 74.1%
- Chetumal: 60.4
- Mérida: 31.5%
- San Francisco de Campeche: 48.8%
- Ciudad del Carmen: 48.9%
Fuente: (ENSU: Diciembre 2024 / INEGI)
