En silencio, sin dolor ni señales visibles, la osteoporosis avanza hasta que un día un hueso se rompe por una caída mínima o un mal movimiento. En México, miles de mujeres viven con esta enfermedad sin saberlo.
De acuerdo con la reumatóloga Arcelia Solórzano la pérdida de masa ósea es un proceso natural del envejecimiento, pero que se acelera drásticamente en las mujeres después de la menopausia.
“Durante los primeros años posteriores a la menopausia, el cuerpo deja de producir suficiente estrógeno, una hormona que protege el tejido óseo. Es como si los huesos envejecieran diez años en uno solo. Por eso vemos fracturas de muñeca, cadera o columna incluso después de una simple torcedura”, mencionó la especialista.
Explicó que la enfermedad se produce cuando los huesos pierden calcio y minerales más rápido de lo que el cuerpo puede reponerlos, lo que los vuelve frágiles y porosos.
Según la Organización Mundial de la Salud, una de cada tres mujeres mayores de 50 años sufrirá una fractura relacionada con la osteoporosis. En México, los casos aumentan cada año conforme crece la población adulta, especialmente en mujeres que nunca se han realizado un estudio de densitometría ósea.
“El problema es que la osteoporosis no duele. Muchas pacientes llegan al consultorio después de fracturarse y ahí descubrimos que su densidad ósea estaba muy por debajo de lo normal”, dijo.
Cuando un hueso roto cambia toda una vida
Solórzano advirtió que la osteoporosis no distingue entre cuerpos delgados o robustos, pero ciertos factores aumentan el riesgo como el sedentarismo, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, el uso prolongado de esteroides y antecedentes familiares de fracturas. En mujeres jóvenes, los desórdenes alimenticios o la falta de menstruación por largos periodos también pueden debilitar los huesos.
“Las mujeres solemos pensar primero en cuidar el corazón, la piel o el peso, pero olvidamos el esqueleto que nos sostiene. Un hueso roto no solo duele, cambia toda tu vida, puedes perder movilidad, independencia e incluso autoestima. Por eso insisto tanto en que se revisen antes de que algo se rompa”, expresó.
Sobre el tratamiento, la especialista explicó que depende de la severidad del daño, pero incluye medicamentos que ayudan a fortalecer los huesos y reducir el riesgo de fracturas. Sin embargo, lo más importante es la detección temprana.
“Una densitometría ósea es rápida, indolora y puede hacerse cada dos años a partir de los 50. Es la herramienta que nos dice si el hueso está fuerte o necesita ayuda. La información, en este caso, puede literalmente evitar una caída que cambie la vida”.
Acciones sencillas que cambian la vida
La reumatóloga recordó que con acciones sencillas es posible detener o retrasar el avance del daño. Insistió en que la prevención sigue siendo la herramienta más poderosa para conservar la fuerza de los huesos y mejorar el pronóstico de quienes viven con osteoporosis.
“Caminar, bailar o subir escaleras son ejercicios que estimulan la formación de hueso nuevo. La dieta también juega un papel esencial: necesitamos suficiente calcio y vitamina D, pero también proteínas y exposición moderada al sol. No se trata de hacer grandes cambios, sino de construir buenos hábitos desde la juventud”, explicó.
Agregó que este Día Mundial de la Osteoporosis no solo debe servir para hablar de estadísticas, sino para recordar que la osteoporosis puede prevenirse.
“Si aprendemos a cuidar los huesos desde jóvenes, evitaremos que la edad se convierta en una sentencia de fracturas. Cuidar la estructura que nos mantiene de pie es también una forma de cuidar nuestra libertad”.
Factores de riesgo
- Sedentarismo o falta de actividad física
- Tabaquismo y consumo excesivo de alcohol
- Uso prolongado de medicamentos con esteroides
- Dietas restrictivas o trastornos alimenticios
- Falta prolongada de menstruación en mujeres jóvenes
- Antecedentes familiares de fracturas
Señales de alerta
- Pérdida de estatura con los años
- Dolor de espalda repentino o crónico
- Fracturas por caídas leves o movimientos simples
- Postura encorvada o debilidad general en la espalda
Prevención y autocuidado
- Realizar ejercicio regular: caminar, bailar o subir escaleras
- Consumir alimentos ricos en calcio y vitamina D
- Exponerse moderadamente al sol para activar la vitamina D
- Evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol.
- Realizarse una densitometría ósea a partir de los 50 años
