
Gerardo «N», segundo policía implicado en la muerte de Octavio Ocaña, fue vinculado a proceso. Conoce los cargos, el estado de la investigación de la FGJEM y los próximos pasos legales. Descubre por qué te importa.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) logró la vinculación a proceso de Gerardo «N», el segundo policía municipal de Cuautitlán Izcalli investigado por su probable intervención en el homicidio del actor Octavio Ocaña. Este avance judicial marca un paso crucial en un caso que ha mantenido en vilo a la opinión pública.
El entramado judicial en torno a la muerte del actor Octavio Ocaña sigue tomando forma. Gerardo «N», quien fungía como policía municipal de Cuautitlán Izcalli al momento de los hechos en octubre de 2021, fue formalmente vinculado a proceso penal. Esta decisión fue tomada por una jueza de Control del Distrito Judicial de Tlalnepantla, quien encontró elementos suficientes para iniciar un proceso legal en su contra por su probable intervención en los delitos de homicidio calificado en grado de tentativa y abuso de autoridad en perjuicio del actor.
Detalles de la Vinculación y Medidas Cautelares
Tras la audiencia celebrada durante el fin de semana del 25 y 26 de mayo de 2025, posterior a su captura, la jueza no solo determinó la vinculación a proceso de Gerardo «N», sino que también ratificó la medida cautelar de prisión preventiva justificada. Esto significa que el imputado permanecerá recluido mientras se desarrolla la investigación complementaria, para la cual se fijó un plazo de un mes para su cierre.
La captura de Gerardo «N» se produjo el 25 de mayo en la localidad de Juana Moza, municipio de Tuxpan de Rodríguez Cano, en el estado de Veracruz. Este operativo fue resultado de una acción coordinada entre la Fiscalía General de Justicia del Estado de Veracruz y la FGJEM, y se dio después de que el imputado permaneciera prófugo de la justicia por un tiempo considerable, llegándose a ofrecer una recompensa por su localización. Una vez aprehendido, fue trasladado al Estado de México e ingresado al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Tlalnepantla.
El Contexto del Primer Policía Sentenciado
Es fundamental recordar que Gerardo «N» no es el único agente implicado en este caso que enfrenta a la justicia. Leopoldo Azuara de la Luz, otro policía municipal de Cuautitlán Izcalli que participó en la persecución que derivó en la muerte de Ocaña, ya fue sentenciado el 19 de diciembre de 2023 a 20 años y 9 meses de prisión por su intervención en los mismos hechos. Esta sentencia previa establece un precedente importante en el caso.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) ha sido la encargada de llevar las investigaciones y presentar los elementos de prueba ante el Poder Judicial. La vinculación a proceso de Gerardo «N» indica que la Fiscalía ha logrado, en esta etapa inicial, acreditar la probable responsabilidad del imputado en los delitos que se le imputan, relacionados con los eventos ocurridos el 29 de octubre de 2021 en la autopista Chamapa-Lechería, donde el actor perdió la vida tras una persecución policial.
Lo Que Sigue en el Proceso
Con la vinculación a proceso y el plazo de un mes para el cierre de la investigación complementaria, la FGJEM continuará recabando y perfeccionando las pruebas en contra de Gerardo «N». Posteriormente, se pasará a la etapa intermedia, donde se depurarán los hechos y los medios de prueba, para finalmente llegar a la etapa de juicio oral, en la cual se determinará su culpabilidad o inocencia.
* «Un juez de control decidió iniciar el proceso legal en contra de Gerardo “N” y fijó el plazo de un mes para el cierre de la investigación.» – Informe de la FGJEM.
La aprehensión de un oficial que se encontraba fugitivo y su posterior procesamiento judicial demuestran una persistencia por parte del sistema de justicia, posiblemente influenciada por la alta visibilidad del caso y la constante presión de la familia Ocaña y la opinión pública. La diferencia en las etapas procesales de los dos oficiales involucrados (uno ya sentenciado y otro apenas iniciando el proceso formal tras su vinculación) ilustra las complejidades y los tiempos inherentes al sistema de justicia penal.