El reloj marcaba las 8 de la mañana cuando, en distintos puntos de la Ciudad de México, camiones cargados de medicamentos comenzaron a salir hacia los hospitales del IMSS-Bienestar. La presidenta Claudia Sheinbaum había anunciado la medida como parte de su compromiso por garantizar el derecho a la salud, y hoy, esas rutas de distribución empiezan a marcar la diferencia en la vida de miles de familias.
La semana pasada, los primeros lotes llegaron a centros de salud comunitarios, lo que sirvió como ensayo para perfeccionar la logística. Ahora, con mayor alcance y organización, el plan avanza hacia hospitales con diferentes especialidades y necesidades más complejas.
Rutas de la salud: un modelo de logística nacional
El mecanismo de distribución se realiza por vía terrestre, con unidades que siguen rutas predeterminadas conocidas como rutas de la salud. Estas garantizan que los medicamentos lleguen no solo a grandes ciudades, sino también a comunidades apartadas donde el desabasto había sido recurrente.
Sheinbaum subrayó que los hospitales requieren una logística distinta, pues cada uno cuenta con áreas de alta especialización. La meta es clara: terminar con el desabasto de medicamentos en México y asegurar que cada paciente tenga acceso oportuno a su tratamiento.
Supervisión en el ISSSTE y retos pendientes
Durante su mensaje en Palacio Nacional, Sheinbaum instruyó a Martí Batres, director del ISSSTE, a verificar el hospital de Cabo San Lucas, en Baja California Sur, que enfrenta problemas por la falta de médicos especialistas.
Aunque se han adquirido ambulancias, extendido la jornada laboral de seis a ocho horas y contratado nuevo personal, la mandataria reconoció que la cobertura médica sigue siendo un reto. Su instrucción fue clara: revisar, corregir y garantizar el funcionamiento adecuado de cada hospital.
Un cambio esperado por pacientes y médicos
Para muchos pacientes, la llegada de medicamentos representa algo más que logística: significa tranquilidad. Historias como la de Doña María, en Guerrero, quien llevaba meses esperando medicinas para controlar su hipertensión, ejemplifican la importancia de este avance.
Médicos y enfermeras también celebran la medida, ya que trabajar sin insumos básicos había afectado la atención y la confianza de los pacientes. Ahora, con un sistema más robusto, se espera mejorar la calidad del servicio en hospitales IMSS-Bienestar.
Un paso hacia la universalización de la salud
El nuevo modelo se enmarca en la meta de avanzar hacia un sistema de salud universal y gratuito en México. El desabasto ha sido uno de los temas más señalados en gobiernos anteriores, y con este esquema, Sheinbaum busca dejar atrás la imagen de farmacias vacías y pacientes sin tratamiento.
La distribución masiva de medicamentos no solo es un avance administrativo, sino un cambio simbólico: pone a la salud como prioridad nacional y envía un mensaje claro de que el derecho a la salud no puede esperar.
