Inegi reporta más exportaciones en enero, pero caen petróleo y autos

Las exportaciones mexicanas arrancaron 2026 con un crecimiento anual de 8.1 por ciento, pero con caídas en rubros importantes como el petróleo, la industria automotriz o la agricultura. 

De acuerdo con la Balanza Comercial de Mercancías publicada este viernes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el país registró en enero un déficit comercial de 6 mil 481 millones de dólares, en contraste con el superávit de 2 mil 430 millones observado en diciembre pasado.

El valor total de las exportaciones fue de 48 mil 8 millones de dólares, impulsado principalmente por las ventas no petroleras, que crecieron 9.8 por ciento anual. Sin embargo, el desempeño no fue homogéneo. Las exportaciones petroleras se desplomaron 33.5 por ciento, al ubicarse en apenas mil 110 millones de dólares.

La caída en el petróleo se explica tanto por menores precios como por una reducción en el volumen exportado. El precio promedio de la mezcla mexicana fue de 55.34 dólares por barril, por debajo del registrado un año antes, mientras que el volumen diario exportado también disminuyó de forma importante. Esto confirma la vulnerabilidad de los ingresos petroleros ante factores externos.

Golpe a la actividad agrícola
En el sector agropecuario también hubo retrocesos. Las exportaciones agrícolas y pesqueras sumaron mil 858 millones de dólares, lo que representó una disminución anual de 11.6 por ciento. Productos como jitomate, pepino y aguacate mostraron caídas de doble dígito, revela el reporte del Inegi.

La industria automotriz, uno de los pilares del comercio exterior mexicano, tampoco tuvo un buen inicio de año. Las exportaciones automotrices retrocedieron 9 por ciento anual. En particular, las ventas dirigidas a Estados Unidos cayeron 16.7 por ciento, aunque hubo un fuerte aumento hacia otros mercados. Esto podría ser resultado de un proceso de diversificación comercial, pero todavía insuficiente para compensar la dependencia del mercado estadounidense.

En contraste, las manufacturas no automotrices mostraron mayor dinamismo. Destacaron los aumentos en maquinaria y equipo para industrias diversas, productos de la minerometalurgia y equipos eléctricos y electrónicos. Este comportamiento ayudó a sostener el crecimiento global de las exportaciones.

¿Y qué pasó con las importaciones?

Del lado de las importaciones, el panorama fue más expansivo. En enero sumaron 54 mil 489 millones de dólares, con un crecimiento anual de 9.8 por ciento. El aumento fue superior al de las exportaciones, lo que explica el retorno al déficit comercial.

El mayor dinamismo se concentró en los bienes de uso intermedio, es decir, insumos para la producción, que crecieron 14.2 por ciento anual. Esto puede interpretarse como una señal de actividad industrial en marcha, aunque también implica mayores necesidades de importación para sostener la producción.
En cambio, las importaciones de bienes de capital, como maquinaria y equipo para inversión, retrocedieron 4.4 por ciento. Asimismo, las importaciones de bienes de consumo disminuyeron 3.8 por ciento, influidas por una fuerte reducción en las compras de combustibles.

Con cifras desestacionalizadas, el déficit comercial fue de mil 248 millones de dólares en enero, ligeramente superior al de diciembre. De esta manera, el ajuste confirma que el balance externo muestra un deterioro al inicio del año.
En términos estructurales, México sigue dependiendo en gran medida de las manufacturas, que representan más de 90 por ciento de sus exportaciones. Sin embargo, la debilidad en petróleo, agro y automotriz evidencia que el crecimiento exportador no es uniforme y que algunos sectores estratégicos enfrentan presiones.

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