El caso de Daenerys Alessandra “N”, una niña de cuatro años fallecida tras varios días de espera por una cirugía en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Durango, ha provocado una ola de indignación nacional. En redes sociales, el hashtag #JusticiaParaDaenerys se ha convertido en símbolo de exigencia y dolor colectivo.
La historia de Daenerys es un recordatorio desgarrador de cómo la negligencia médica puede transformar la esperanza en tragedia.
Una lucha contra el tiempo y la indiferencia
Daenerys, originaria de Pueblo Nuevo, nació prematura y padecía hidrocefalia, condición que requería una válvula especial para drenar líquido encefálico.
Sus padres, conocedores del riesgo, acudieron en varias ocasiones a la clínica del IMSS en El Salto, cuando la menor comenzó a quejarse de fuertes dolores de cabeza.
Sin embargo, el personal médico diagnosticó erróneamente un “empacho” y la envió de regreso. Solo después de la insistencia familiar fue internada y trasladada a la capital duranguense, donde los especialistas tardaron en atenderla adecuadamente.
Un pasante concluyó que la válvula estaba “en buen estado”. Días después, un neurocirujano confirmó que en realidad el dispositivo estaba desconectado, y que era necesaria una cirugía inmediata.
La cirugía que nunca llegó
“Daenerys llevaba más de un día sin comer, esperando la operación que nunca llegó”, relató su padre, Marco Ibarra, a medios locales.
La familia recibió versiones contradictorias: que el médico se había lesionado la mano, que el quirófano estaba contaminado o que el horario no permitía la intervención. Mientras tanto, la niña se debilitaba.
“Pedía bombones, tal vez de hambre. Hasta el último habló, y luego se durmió… Cuando me dijeron que ya no había nada qué hacer, sentí alivio porque dejaría de sufrir”, recordó el padre entre lágrimas.
Daenerys falleció el domingo 5 de octubre, tras horas de agonía. Su familia asegura que la falta de atención oportuna fue determinante.
Exigen justicia y transparencia
La familia presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Durango. “Si la hubieran operado, aunque fuera riesgoso, lo entendería. Pero no se hizo nada. Solo medicamentos para el dolor”, declaró el padre.
Colectivos como Tribu Durangueña y ciudadanos de todo el país se han unido en exigencia de justicia, denunciando un patrón de negligencias médicas en el sistema público de salud.
El caso se ha comparado con el de Paloma Nicole, otra menor fallecida tras una presunta mala práctica médica, alimentando el debate sobre la crisis en los servicios hospitalarios del IMSS.
Respuesta del IMSS
El IMSS Durango emitió un comunicado lamentando el fallecimiento de la menor, ofreciendo condolencias a la familia y confirmando la apertura de una investigación interna.
“El Instituto colaborará plenamente con las autoridades competentes para esclarecer los hechos”, señala el documento oficial.Mientras tanto, el clamor social continúa creciendo con el llamado a garantizar responsabilidad médica, empatía y atención oportuna para todos los pacientes.
