Impunidad periodistas Tijuana vuelve a ser el eje de la protesta del gremio periodístico a cuatro años de los asesinatos del fotoperiodista Margarito Martínez y la periodista Lourdes Maldonado. La tarde de este viernes, comunicadores, fotógrafos y reporteros se congregaron frente a las oficinas de la Fiscalía General del Estado (FGE) en Tijuana para realizar una vigilia y exigir avances reales en las investigaciones, particularmente en lo relacionado con los autores intelectuales de ambos crímenes.

Vigilia del gremio frente a la Fiscalía de Baja California
Durante el acto, los asistentes colocaron veladoras, fotografías y pancartas con consignas como “Justicia a medias no es justicia” y “Justicia, no más impunidad”. El ambiente estuvo marcado por el silencio, la memoria y la indignación, en una ciudad que se ha convertido en un referente nacional de la violencia contra periodistas. Para el gremio, la vigilia no solo fue un acto simbólico, sino una forma de recordar que los casos siguen incompletos y que la impunidad continúa siendo una deuda del Estado.
Dos asesinatos que marcaron al periodismo mexicano
Margarito Martínez, fotoperiodista especializado en nota roja, fue asesinado el 17 de enero de 2022 afuera de su domicilio en Tijuana. Seis días después, el 23 de enero de 2022, la periodista Lourdes Maldonado fue asesinada a balazos frente a su vivienda. Su caso tuvo especial impacto nacional, ya que previamente había solicitado protección al gobierno federal, alertando sobre el riesgo que enfrentaba. Ambos crímenes evidenciaron la vulnerabilidad del ejercicio periodístico en México y colocaron a Tijuana bajo el foco internacional.
Detenciones sin respuestas completas
Si bien las autoridades lograron la detención y sentencia de los autores materiales, el gremio periodístico denuncia que no existen resultados claros sobre quiénes ordenaron los asesinatos. Para los comunicadores, este vacío representa una forma de impunidad estructural, en la que se castiga a quienes ejecutan el crimen, pero se protege o ignora a quienes lo planean. Esta situación, señalan, perpetúa la violencia y envía un mensaje de riesgo para quienes continúan ejerciendo el periodismo.
Reclamo directo por los autores intelectuales
Durante la vigilia, el reportero de Semanario Z, Eduardo Andrade, explicó que el principal reclamo es que las investigaciones avancen más allá de lo ya resuelto. “Lo que se reclama el día de hoy es que se vea con los autores intelectuales de estos hechos”, expresó. El señalamiento fue respaldado por decenas de comunicadores que consideran insuficiente cualquier avance que no esclarezca completamente los crímenes.
Posicionamiento del colectivo Yo Sí Soy Periodista
El periodista Alberto Elenes dio lectura a un posicionamiento del colectivo Yo Sí Soy Periodista, en el que se condenó la opacidad con la que, aseguran, han actuado las autoridades de procuración de justicia. En el documento se advirtió que “justicia a medias no es justicia, es impunidad”, y se exigió que los expedientes no sean archivados ni limitados a versiones oficiales incompletas. El colectivo subrayó que la falta de resultados profundiza la desconfianza hacia las instituciones.
Respuesta de la Fiscalía y líneas de investigación
Ante la concentración, el fiscal de homicidios, Miguel Ángel Gaxiola, salió a dialogar con los manifestantes. Aseguró que las investigaciones continúan abiertas y que se encuentran en una segunda etapa. Detalló que existen dos líneas de investigación activas en el caso de Lourdes Maldonado y una en el de Margarito Martínez, aunque aclaró que no es posible ofrecer mayores detalles por el curso de los procesos. Sus declaraciones no disiparon el escepticismo del gremio, que exige mayor transparencia y resultados tangibles.
Periodismo bajo amenaza y memoria colectiva
Los asistentes reiteraron que mantendrán la exigencia de justicia hasta que los asesinatos no queden en la impunidad. Para el gremio, recordar a Margarito Martínez y Lourdes Maldonado es también defender el derecho a informar y denunciar un contexto en el que ejercer el periodismo sigue siendo una actividad de alto riesgo. La vigilia cerró con un llamado a no normalizar la violencia y a mantener viva la memoria de quienes fueron silenciados.