Impuestos saludables dejarán 41 mil mdp para presupuesto de salud

Impuestos saludables dejarán 41 mil mdp para presupuesto de salud
Impuestos saludables dejarán 41 mil mdp para presupuesto de salud

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció que los impuestos saludables, incluidos en la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación 2026, dejarán al menos 41 mil millones de pesos para el presupuesto federal, recursos que serán totalmente destinados al sector salud.

Durante la conferencia de prensa, funcionarios de la dependencia explicaron que esta cifra corresponde a la estimación anual de recaudación proveniente de gravámenes aplicados a productos como bebidas azucaradas, alimentos ultraprocesados y tabaco.

Recursos para salud, ¿cómo se aplicarán?

Aunque se aseguró que los fondos serán destinados a presupuesto de salud, la SHCP no presentó un mecanismo de trazabilidad detallado, lo que genera cuestionamientos sobre cómo se garantizará que el dinero llegue efectivamente a hospitales, programas preventivos y campañas de salud pública.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo había mencionado previamente que los recursos se integrarían en un fondo específico de salud, pero Hacienda aclaró que, por el momento, los montos se reflejarán directamente en el presupuesto federal 2026.

Impacto esperado en la población

Los llamados impuestos saludables buscan reducir el consumo de productos con alto contenido de azúcar, grasa y sodio, que son factores de riesgo de enfermedades como obesidad, diabetes tipo 2 e hipertensión. La recaudación estimada de 41 mil millones de pesos podría financiar desde campañas de prevención hasta infraestructura hospitalaria, mejorando la cobertura y calidad de los servicios de salud.

Expertos en política fiscal señalan que, más allá de la recaudación, el impacto real dependerá de cómo se ejecuten los programas financiados con estos recursos y de la transparencia en la asignación presupuestal.

Comparativa histórica y relevancia fiscal

México ya ha implementado impuestos a bebidas azucaradas y tabaco en años anteriores, logrando aumentar ingresos fiscales y, simultáneamente, disminuir el consumo en ciertos sectores poblacionales. Según datos de la SHCP y la OCDE, la adopción de medidas fiscales saludables contribuye a mejorar indicadores de salud pública, reducir enfermedades crónicas y aliviar la carga sobre el sistema de salud.

En 2026, con los impuestos saludables consolidados, se espera que la recaudación alcance un récord histórico y refuerce el presupuesto de salud, aumentando la inversión en hospitales, medicinas y programas preventivos.

Desafíos y perspectivas

Uno de los principales retos es garantizar la transparencia en el uso de los recursos y evaluar periódicamente el impacto de los impuestos en la reducción del consumo de productos nocivos. La participación de organismos independientes de auditoría y la comunicación clara hacia la ciudadanía serán clave para fortalecer la confianza en esta política fiscal.

El objetivo final es doble: mejorar la salud pública mediante políticas preventivas y, al mismo tiempo, generar recursos significativos para cubrir necesidades críticas del sistema sanitario mexicano.

Los impuestos saludables representan una estrategia fiscal y sanitaria ambiciosa, con potencial de recaudar 41 mil millones de pesos en 2026. Si se implementan de manera transparente y efectiva, estos recursos podrían marcar un cambio significativo en la calidad y cobertura de los servicios de salud en México.

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