La alerta es máxima en el sur de México. El huracán Erick se ha intensificado a categoría 2 y los pronósticos indican que podría tocar tierra como un peligroso categoría 3 entre Oaxaca y Guerrero, obligando a la suspensión de clases en tres estados y a la movilización de los cuerpos de emergencia.
Una carrera contra el tiempo ha comenzado en las costas del Pacífico mexicano. Lo que hace horas era una tormenta tropical, ahora es el huracán Erick categoría 2, un sistema que gana fuerza con una rapidez preocupante y que, según el Centro Nacional de Huracanes, se perfila para impactar como un huracán de categoría 3 o superior durante las primeras horas del jueves.
La trayectoria pronosticada sitúa el ojo del huracán en un punto entre los estados de Guerrero y Oaxaca, una región que aún vive con el recuerdo traumático del devastador huracán Otis. Esta memoria colectiva alimenta la urgencia de las acciones actuales, tanto de las autoridades como de la población.
Respuesta Gubernamental y Advertencias a la Población
Ante la inminente amenaza, los tres órdenes de gobierno han activado los protocolos de emergencia. Las medidas más destacadas hasta el momento son:
* Suspensión de clases: La Secretaría de Educación Pública ha suspendido las actividades escolares en todos los niveles en los estados de Guerrero, Oaxaca y Puebla para salvaguardar la integridad de la comunidad estudiantil ante el riesgo de deslaves e inundaciones.
* Activación de refugios: Se han habilitado albergues temporales para recibir a las personas que necesiten evacuar sus hogares en zonas de alto riesgo.
* Coordinación de emergencias: La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) coordina un operativo con autoridades estatales y municipales para responder a la emergencia.
«Estamos hablando de una situación preocupante. Los residentes en Oaxaca y también así en Guerrero deben prepararse para un huracán mucho más fuerte de lo que previamente se anticipaba», advirtió un meteorólogo, destacando la «tensa» situación.
El Impacto Esperado: Lluvias Torrenciales y Vientos Destructivos
Los expertos advierten que Erick podría generar hasta 18 pulgadas (más de 450 mm) de lluvia, una cantidad que, combinada con la topografía montañosa de la región, podría provocar deslaves catastróficos y crecidas súbitas de ríos. Se esperan vientos huracanados y una peligrosa marejada ciclónica en la línea de costa.
La reacción de la población no se ha hecho esperar. En ciudades como Acapulco, se han reportado compras de pánico en supermercados, con ciudadanos abasteciéndose de agua, alimentos no perecederos y otros enseres básicos. Elementos de la Guardia Nacional han sido desplegados en tiendas de autoservicio para mantener el orden ante la alta afluencia de personas. Las autoridades han reiterado el llamado a la población a preparar una mochila de emergencia con documentos importantes, radio, linterna y botiquín de primeros auxilios.
