Con 64 años de servicio, esta profesora pidió renovar la mirada sobre la educación básica en Yucatán
“Sin educación estamos perdidos”, declaró con contundencia la maestra Ana Rosa Villanueva Pérez al recibir el reconocimiento a la excelencia docente de Yucatán por sus 64 años ininterrumpidos de servicio en el magisterio. Desde la tribuna del Congreso del Estado, la docente lanzó un llamado urgente a las autoridades: es momento de cambiar la forma en que se mira la educación básica.
Acompañada por representantes de los tres Poderes del Estado, diputadas, diputados y colegas del sector educativo, Villanueva Pérez aprovechó su intervención para exhortar a modernizar el enfoque educativo. “Hagan un esfuerzo por evitar que siga estancada la educación básica, que aumenten y cambien el lente con el que la miran, el mundo ha cambiado y hay avances importantes que no se aprovechan para mejorarla”, expresó.
Sin un discurso escrito, pero con la voz cargada de experiencia y pasión, la maestra remarcó una realidad que se vive en miles de aulas mexicanas: “El mundo ha cambiado, hay avances tecnológicos con los que incluso se apoya la educación superior, pero las aulas de educación básica son las mismas de hace 50 años”.
Villanueva hizo hincapié en que la transformación educativa no solo depende de la capacitación del personal docente, sino también del acceso a herramientas modernas: “Los maestros están preparados, pero es necesario que tengan más herramientas. La tecnología debe entrar a las aulas”, afirmó con convicción.
¿Quién es Ana Rosa Villanueva, la profesora homenajeada?
Licenciada en educación primaria por la Universidad Pedagógica Nacional, la maestra Villanueva fue directora fundadora de la Primaria “Elda Campos Navarrete” y supervisora de Zona Escolar entre 1996 y 2006. Su formación continua incluye diplomados, como “Habilidades profesionales directivas para la calidad educativa”.
“La educación es el rector del desarrollo, no solo de México, sino de cualquier país del mundo”, enfatizó la homenajeada, quien hizo de su reconocimiento una plataforma para dar voz a las necesidades de todo el magisterio. “No solo es mi voz, es la de muchas y muchos que han dado su vida por enseñar”, sentenció.
Ana Rosa Villanueva dejó claro que su legado va más allá del aula y su intervención se convirtió en un símbolo de compromiso, una voz que recuerda que educar es formar ciudadanos, y que quienes enseñan también deben ser escuchados.
