El incendio forestal que desde el pasado 22 de agosto afectaba al Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam, en la isla de Holbox, ha sido finalmente liquidado después de varios días de intensas labores de combate.
De acuerdo con el reporte oficial, el fuego consumió un total de 500 hectáreas de vegetación arbustiva, dejando una huella destructiva en una de las reservas naturales más valiosas de Quintana Roo.
Durante más de una semana, brigadistas de la Conafor, Protección Civil estatal y municipal, Conanp, Sedena, Guardia Nacional, Semar y Bomberos trabajaron de manera conjunta para sofocar el siniestro.
En el punto más crítico, llegaron a participar hasta 82 combatientes, con el apoyo de vehículos especializados, lanchas y un helicóptero Bell 407, que permitió descargas aéreas de agua y vuelos de reconocimiento. Estas acciones incluyeron también la apertura de brechas cortafuego y contrafuegos para contener el avance de las llamas.
El incendio puso en riesgo al ecosistema de Yum Balam, considerado un santuario para especies como el jaguar, el tapir, el mono araña, los flamencos rosados y las tortugas marinas. Además de su valor ecológico, esta área natural protegida es clave para la economía local, pues sustenta actividades como el turismo sustentable y la pesca.
Aunque la causa del siniestro aún no ha sido determinada, autoridades reiteraron el llamado a la población y visitantes a extremar precauciones, pues la pérdida de 500 hectáreas representa un duro golpe para la biodiversidad y el equilibrio ambiental de la región.
Para dimensionar el daño, la extensión consumida por las llamas equivale a un área similar a todo el Centro Histórico de Mérida o a 700 canchas de futbol profesional.
