Gusano barrenador: Estado y Federación firman convenio para reforzar sanidad

¿Cómo enfrenta Yucatán esta amenaza y qué dice el nuevo convenio federal? En la última semana, Yucatán registró 50 nuevos casos de gusano barrenador.

Gusano barrenador: Estado y Federación firman convenio para reforzar sanidad
Gusano barrenador: Estado y Federación firman convenio para reforzar sanidad

El gusano barrenador del ganado es una larva que se alimenta de la carne viva de los animales. Cuando un bovino, ovino, cerdo o incluso un perro sufre una herida —ya sea por mordida de murciélago, alambre de púas u otro accidente—, la mosca pone allí sus huevos. Al nacer, las larvas agravan la herida y ponen en riesgo la vida del animal.

Este problema no es nuevo en México, pero en los últimos meses ha resurgido con fuerza. Solo en Yucatán se han detectado 431 casos en lo que va del año, de los cuales 50 ocurrieron la semana pasada. Los municipios más afectados son Tizimín, Izamal y Tunkás, aunque también hay reportes en Valladolid, Tekax, Río Lagartos, Mérida y otros puntos del estado.

Animales afectados y focos de contagio

Los bovinos son los más dañados, pero también se han confirmado casos en ovinos, porcinos y caninos. En la última semana, por ejemplo, Tizimín registró ocho casos en vacas y perros; Izamal, siete en bovinos y borregos; y Tunkás, cuatro en ganado bovino.

El gusano barrenador se aprovecha de heridas abiertas, sobre todo de mordidas de murciélagos o cortes con alambres de púas en cercas y potreros. Eso significa que cualquier rancho o corral sin control puede convertirse en foco de infestación.

El impacto de esta plaga no se limita a los productores. También afecta la economía estatal y nacional. Si no se controla, puede poner en riesgo la exportación de ganado hacia otros países, pues los mercados internacionales son muy estrictos en temas sanitarios.

En casos graves, la infestación también puede afectar a seres humanos, aunque ocurre con menor frecuencia.

Qué dice el nuevo convenio gubernamental

En este contexto, este martes se publicó en el Diario Oficial de la Federación un Convenio de Coordinación entre el Gobierno Federal y el de Yucatán, para reforzar la vigilancia sanitaria y el control de la movilización de animales.

Entre los puntos más relevantes están:

Puntos de verificación e inspección: se instalarán sitios fijos o móviles en carreteras y accesos para revisar animales y productos agropecuarios que circulen en el estado.

Capacitación de personal: veterinarios y técnicos estatales recibirán cursos de SENASICA para detectar plagas como el gusano barrenador.

Sistema de trazabilidad: cada movimiento de animales deberá registrarse en plataformas digitales, lo que permitirá rastrear brotes y evitar que se extiendan a otras regiones.

Emergencias sanitarias: el convenio permite activar un Dispositivo Nacional de Emergencia para movilizar recursos adicionales si la plaga amenaza con salirse de control.

Por qué es importante coordinar esfuerzos

La lucha contra este gusano requiere trabajo conjunto. El gobierno federal aporta experiencia, tecnología y recursos, mientras que el estatal ejecuta las inspecciones en ranchos y carreteras. El convenio establece que Yucatán debe enviar reportes mensuales y quincenales de las inspecciones realizadas, lo que permitirá tener datos actualizados y tomar decisiones rápidas.

Para los pequeños y medianos ganaderos, esto puede traducirse en más revisiones y controles al mover su ganado, pero también en mayor protección sanitaria. Si la plaga se expande, las pérdidas serían enormes: animales muertos, costos de tratamiento y cierre de mercados. En cambio, con vigilancia y control, se busca mantener a Yucatán en condiciones de seguir produciendo y exportando.

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