Una travesía entre esperanza y riesgo
En un operativo que refleja los riesgos y esperanzas del fenómeno migratorio en México, la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración (INM) rescataron a 74 migrantes en el estado de Sonora. Este suceso, dividido en dos acciones distintas, pone en evidencia el ingenio y la desesperación de quienes buscan un futuro mejor en territorios ajenos.
Migrantes encontrados cerca de las vías del tren
El primer rescate tuvo lugar cerca de las vías del ferrocarril en el kilómetro 112+000 de la carretera Empalme-Guaymas. Un grupo de 50 personas, provenientes de países como Nepal, Bangladesh, Pakistán, India y República Dominicana, fue localizado tras viajar clandestinamente en vagones con destino a Mexicali, Baja California.
Tras el hallazgo, los migrantes fueron trasladados a las instalaciones del INM en Hermosillo, donde recibieron comida y atención médica. Según la Guardia Nacional, este grupo estaba compuesto mayoritariamente por hombres adultos, aunque no se precisó si había menores de edad entre ellos.
Otro rescate en el Aeropuerto Internacional de Hermosillo
En una acción simultánea, autoridades interceptaron a 24 migrantes en el Aeropuerto Internacional de Hermosillo. Estos habían viajado desde la Ciudad de México hasta la capital sonorense y eran originarios de países tan diversos como la India, Sri Lanka, Egipto, Brasil, Colombia y Guatemala.
Todos ellos fueron trasladados a instalaciones del INM, donde se les ofreció orientación para realizar trámites migratorios en tanto se define su situación jurídica.
El tráfico de migrantes: taxis, trenes y tragedias
El fenómeno migratorio en Sonora no es nuevo, pero sí ha mostrado cambios en sus patrones. Según la Fiscalía General de la República (FGR), en años recientes los traficantes de personas han adoptado estrategias más sofisticadas, como el uso de aplicaciones de transporte como Uber, dejando atrás métodos tradicionales como autobuses o vuelos comerciales.
En contraste, los riesgos también han aumentado. Apenas en agosto, un grupo de migrantes fue atacado en la carretera Tubutama-Sáric, dejando como saldo la trágica muerte de un menor de edad. Este hecho, atribuido a una confusión con agrupaciones criminales, pone de relieve el peligro constante al que se enfrentan quienes buscan cruzar estas rutas.
Una crisis humanitaria con matices globales
El rescate de estos 74 migrantes refleja no solo la realidad del tránsito migratorio en México, sino también la globalización de las rutas migratorias. La presencia de personas provenientes de países como Nepal, Bangladesh y Pakistán señala que México no es únicamente un destino, sino también un punto estratégico en el tránsito hacia Estados Unidos.
El reto para las autoridades es doble: garantizar los derechos humanos de los migrantes y combatir el tráfico de personas, una actividad que no solo pone en peligro vidas, sino que alimenta redes delictivas internacionales.
La urgencia de soluciones integrales
Estos operativos en Sonora dejan claro que el fenómeno migratorio no puede tratarse únicamente como un asunto de seguridad. Es una crisis humanitaria que requiere colaboración internacional, políticas públicas efectivas y una atención empática a las historias individuales que se entrelazan en esta compleja travesía.
