En Michoacán, la tensión en las fuerzas de seguridad ha escalado. Elementos de la Guardia Civil han iniciado un paro indefinido, cerrando accesos a instalaciones clave desde las 8:00 horas de este jueves 16 de enero de 2025. La razón: el incumplimiento del incremento salarial que, según los agentes, fue aprobado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y debía reflejarse en la primera quincena de enero.
Promesas incumplidas y denuncias de corrupción

Los uniformados señalan que, a pesar de las promesas, el aumento no se ha materializado e incluso acusan a los mandos superiores y administrativos de actos de corrupción, alegando que estos se apropian de compensaciones y recursos destinados a mejorar las condiciones de vida de los policías y sus familias. En un comunicado, expresaron: «No podemos permitir que nos sigan pisoteando de esta manera… mientras ellos siguen hinchándose los bolsillos con nuestro dinero».
Zamora: el inicio de las movilizaciones
La chispa que encendió estas protestas se originó en Zamora, donde policías del cuartel local se manifestaron exigiendo el cumplimiento de compromisos salariales. Con pancartas dirigidas al secretario de Seguridad Pública, Juan Carlos Oseguera Cortés, demandaron una respuesta inmediata, advirtiendo que, de no ser atendidos, escalarían las protestas como medida de presión.
Respuesta oficial y descontento persistente
Ante la creciente presión, el secretario Oseguera Cortés declaró en conferencia de prensa que los incrementos salariales se reflejarían «en los próximos meses», sin precisar una fecha exacta. Afirmó que el aumento sería retroactivo desde el 1 de enero y que ya estaba presupuestado desde el año anterior.
Sin embargo, estas declaraciones no han satisfecho a los agentes, quienes consideran insuficientes las promesas sin acciones concretas. Mantienen su postura de continuar con las manifestaciones hasta que sus demandas sean plenamente atendidas. En su comunicado, advirtieron: «Los compromisos se cumplen… y si les queda grande la Secretaría, renuncien».
Un conflicto en desarrollo
Este movimiento no es aislado. En junio de 2024, elementos de la misma institución exigieron la destitución del entonces secretario de Seguridad Pública, José Alfredo Ortega Reyes, y un incremento salarial, lo que derivó en su eventual remoción. La situación actual refleja un descontento persistente entre las fuerzas policiales de Michoacán, quienes buscan no solo mejoras salariales, sino también condiciones laborales dignas y una administración libre de corrupción.
La relación entre los elementos de la Guardia Civil y las autoridades de Michoacán atraviesa un momento crítico. Las demandas de los policías van más allá de un simple incremento salarial, ellos buscan transparencia, justicia y respeto a su labor. La respuesta de las autoridades en los próximos días será determinante para resolver este conflicto y garantizar la estabilidad en la seguridad pública del estado.
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