En un operativo sin precedentes en el estado de Coahuila, fronterizo con Texas, fuerzas de seguridad mexicanas han incautado más de 15 millones de litros de combustible robado. Este decomiso histórico es un duro golpe a una red criminal transnacional que amenaza la estabilidad del mercado energético regional.
En una operación coordinada que ha sido calificada como el «mayor golpe al huachicol» durante la actual administración federal, autoridades mexicanas han asegurado la asombrosa cantidad de 15.4 millones de litros de combustible de procedencia ilícita en el estado de Coahuila. Para Houston, el corazón de la industria energética de Estados Unidos, esta noticia no es un asunto extranjero, sino un acontecimiento de vital importancia para la seguridad y la estabilidad del mercado energético transfronterizo.
El masivo decomiso se llevó a cabo en operativos simultáneos en los municipios de Ramos Arizpe y Saltillo, donde se localizaron un total de 129 carrotanques cargados con diésel, gasolina y otros destilados de petróleo. La operación fue un esfuerzo conjunto de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional, la Fiscalía General de la República (FGR) y otras corporaciones estatales y federales.
Más que un crimen local: Una amenaza a la seguridad energética
El robo de combustible, conocido en México como «huachicol», ha evolucionado de un problema local a una sofisticada empresa criminal transnacional. Organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) han encontrado en el «oro negro» una fuente de ingresos tan lucrativa como el narcotráfico, estableciendo redes para vender el producto robado de los ductos de Pemex, incluso encontrando intermediarios en Estados Unidos.
Para Texas y su epicentro energético, Houston, esta actividad criminal representa una amenaza directa:
- Distorsión del Mercado: La inyección de millones de litros de combustible robado en el mercado negro distorsiona los precios y crea una competencia desleal para las empresas legítimas.
- Riesgos de Inversión: La inseguridad en la infraestructura energética de México, un socio clave, representa un riesgo para las inversiones estadounidenses en el sector.
- Seguridad Fronteriza: Las redes criminales que trafican con combustible son las mismas que trafican con drogas y personas, utilizando las ganancias para fortalecer sus operaciones y aumentar la violencia en la región fronteriza.
«Se trata del ‘aseguramiento más grande’ de combustible ilícito registrado durante la presente administración federal.» – Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Un operativo de inteligencia y coordinación
El éxito de este operativo subraya la creciente capacidad de coordinación entre las agencias de seguridad mexicanas. El hallazgo de los 129 carrotanques no fue casualidad. La primera parte del decomiso, 33 tanques en Ramos Arizpe, fue detectada por la policía estatal, lo que desencadenó una respuesta más amplia que llevó a la localización de otros 96 tanques en Saltillo, detenidos sobre las vías del tren.
Aunque no se reportaron detenciones inmediatas, el caso ha sido turnado al Ministerio Público para una investigación a fondo que buscará desmantelar toda la red logística y financiera detrás de este masivo robo.
Para la industria energética de Houston, este decomiso es una señal positiva. Demuestra un compromiso reforzado por parte del gobierno mexicano para combatir un delito que no solo desangra las arcas públicas de México, sino que también socava la estabilidad de uno de los corredores energéticos más importantes del mundo. La lucha contra el huachicol es, en efecto, una lucha por la seguridad energética de América del Norte.
