El gobernador Joaquín Díaz Mena afirmó que su administración impulsa una obra pública con enfoque social, destinada a mejorar directamente la vida de los yucatecos en colonias, comisarías y municipios del estado. Su meta, dijo, es que para enero de 2026 cada municipio cuente con al menos un proyecto que beneficie a su comunidad.
Durante su conferencia matutina del jueves, Díaz Mena informó que este año el gobierno estatal ejecuta más de tres mil millones de pesos en infraestructura social, educativa, carretera, de agua, saneamiento y vivienda, garantizando que los recursos lleguen a donde más se necesitan.
“Queremos que el desarrollo se refleje en cada rincón de Yucatán, sin distinción. El Renacimiento Maya se construye con justicia, acción y trabajo compartido”, señaló.
Pilares Renacimiento Maya
Entre las nuevas obras, anunció el inicio de los Pilares Renacimiento Maya, espacios comunitarios enfocados en reducir desigualdades y fortalecer el tejido social. Estos centros ofrecerán actividades culturales, deportivas y educativas gratuitas, además de talleres de oficios, acceso a tecnología y opciones de educación en línea.
Los primeros se edificarán en el sur de Mérida y en los municipios de Izamal y Temozón, siguiendo el modelo de la presidenta Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México.
El gobernador subrayó que el Plan Bienestar para Mérida contempla la reconstrucción de calles en diversas colonias, mientras en el interior del estado se rehabilitan carreteras históricamente abandonadas, como las de Xocchel–Sahcabá y Emiliano Zapata–Xul, además de abrir caminos saca cosecha para fortalecer al campo yucateco.
En el ámbito educativo, se invertirán más de 43 millones de pesos en la construcción de comedores escolares y 500 millones adicionales para mejorar planteles de todos los niveles, con aulas, baños y domos nuevos.
Asimismo, este año arrancará la Universidad Rosario Castellanos en Kanasín, que permitirá a más jóvenes continuar sus estudios superiores cerca de sus hogares.
Díaz Mena enfatizó que la obra pública no es solo infraestructura, sino una estrategia para cerrar brechas sociales, generar oportunidades y construir un Yucatán más equitativo.
“Cada obra que llega a una comunidad transforma vidas, porque el progreso no debe concentrarse, debe compartirse”, concluyó.
