La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, reveló que su administración ya inició conversaciones con Banobras y autoridades federales para planear el relevo de Aguakan en la operación del servicio de agua potable y alcantarillado, tras años de polémica y conflictos con la concesionaria.
La mandataria estatal explicó que no se ha buscado involucrar a ninguna empresa privada para asumir la concesión, una vez revocada a Aguakan.
“No habrá empresa; no estamos buscando empresa alguna, nunca se ha buscado”, explicó Lezama.
Agregó que la intención es que el servicio de agua potable y alcantarillado pase a manos de un organismo público, aunque no confirmó si será la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) la que asumiría la operación, dado que el litigio contra Aguakan sigue en curso.
“Estamos trabajando con Banobras y con el Gobierno federal para analizar los mecanismos y definir cómo se garantizará que el servicio sea público, con calidad y en beneficio de la ciudadanía”.
Además, la mandataria adelantó que uno de los proyectos prioritarios de su administración será la construcción de un nuevo puerto en Quintana Roo. Detalló que este proyecto aún se encuentra en fase de análisis para determinar la ubicación más adecuada, con el compromiso de proteger el medio ambiente y asegurar que la obra tenga un impacto positivo en la región.
“Queremos que sea un puerto que impulse la economía local y que respete nuestro entorno natural. Estamos estudiando cuidadosamente todas las opciones”, comentó.
