La tarde de este viernes, usuarios de la Línea 3 del Metro de Ciudad de México, que corre de Indios Verdes a Universidad, enfrentaron retrasos y desalojo forzoso de algunos vagones debido a fallas en el cierre de puertas de un tren. El incidente ocurrió en momentos de alta afluencia, lo que incrementó la congestión y generó molestias entre los pasajeros.
El Sistema de Transporte Colectivo (STC) informó que los primeros problemas se detectaron en la estación Hospital General, con dirección a Universidad, lo que motivó el desalojo preventivo para garantizar la seguridad de los usuarios.
Desalojo en dos estaciones clave
Tras la detección inicial del fallo, el personal de seguridad del Metro constató que la avería también afectaba al carro 6 del tren. Ante esto, se decidió desalojar a los pasajeros en la estación Etiopía, evitando riesgos mayores y posibles accidentes dentro de los vagones.
La medida provocó saturación en los andenes y retrasos significativos en el servicio. Según reportes, el primer desalojo ocurrió siete minutos antes de las 18:00 horas, durante la hora pico, lo que aumentó la afluencia de pasajeros y generó largas filas en los accesos.
Atención a la seguridad de los usuarios
El Metro subrayó que el desalojo se realizó con fines preventivos, priorizando la integridad física de quienes viajaban en los vagones afectados. Personal especializado se encargó de monitorear las maniobras de rescate, asegurando que la evacuación se realizara de manera ordenada.
Las autoridades del STC señalaron que estas acciones forman parte de los protocolos de seguridad ante fallas mecánicas o eléctricas que puedan comprometer la operación de los trenes y la integridad de los pasajeros.
Impacto en la movilidad diaria
Los problemas técnicos y los desalojos provocaron demoras en la circulación de los trenes y un efecto dominó en toda la Línea 3. Muchos usuarios se vieron obligados a esperar en los andenes hasta que los vagones fueran retirados o reparados.
El retraso afectó especialmente a quienes utilizan esta línea para trasladarse a centros educativos y laborales, complicando la movilidad en el sur y norte de la Ciudad de México.
Acciones complementarias del Metro
Paralelamente a la atención de la falla en la Línea 3, el STC informó sobre un corte de energía y maniobras para rescatar a un perro que se encontraba en la zona de vías de la Línea 9. Aunque este evento es independiente, contribuyó a la saturación de personal y coordinación técnica, evidenciando la complejidad de mantener un servicio seguro y eficiente en un sistema de transporte de gran escala.
Antecedentes y medidas preventivas
No es la primera vez que la Línea 3 del Metro presenta inconvenientes relacionados con el cierre de puertas. Este tipo de fallas puede deberse a problemas mecánicos, desgaste de los sistemas eléctricos o interferencias en los mecanismos de seguridad.
El Metro cuenta con protocolos estrictos de mantenimiento que incluyen revisiones periódicas de los trenes y simulacros de emergencia para garantizar que el personal pueda actuar rápidamente en situaciones como la de hoy. La actuación rápida y preventiva del STC evitó posibles accidentes y reforzó la confianza en las medidas de seguridad del transporte público.
Recomendaciones a usuarios y seguimiento
El Sistema de Transporte Colectivo aconseja a los usuarios mantenerse alertas ante cualquier indicio de irregularidad en los trenes, reportar fallas al personal de estación y seguir las instrucciones del personal de seguridad.
Además, se espera que en los próximos días se implementen revisiones adicionales a los trenes de la Línea 3, con el fin de prevenir que fallas similares afecten la operación. La colaboración entre autoridades y usuarios es clave para mantener la eficiencia y seguridad del servicio.
Seguridad y servicio público en equilibrio
El desalojo de usuarios en la Línea 3 del Metro evidencia la importancia de priorizar la seguridad sobre la continuidad del servicio, especialmente en horas de alta afluencia. Aunque generó retrasos y molestias, la intervención oportuna del personal evitó riesgos mayores.
Situaciones como esta subrayan la necesidad de mantenimiento constante y protocolos de emergencia claros, así como la responsabilidad compartida entre autoridades y pasajeros para garantizar un transporte seguro y eficiente en Ciudad de México.
