El gobierno federal publicó nuevos decretos de expropiación de tierras ejidales en la península de Yucatán para destinarlas a obras relacionadas con el proyecto del Tren Maya, que ahora avanza en su modalidad de carga. Las superficies serán asignadas a la empresa Tren Maya, S.A. de C.V. con el argumento de causa de utilidad pública.
De acuerdo con los decretos, en el ejido “Santa Elena”, municipio de Othón P. Blanco, Quintana Roo, se expropian 00-48-56 hectáreas de terrenos de uso común para infraestructura ferroviaria, derecho de vía y operación del proyecto. En el mismo municipio, en el ejido “Juan Sarabia”, se decretó la expropiación de 00-07-40 hectáreas, que incluyen áreas de uso común y parcelado.
En Yucatán, el decreto contempla 00-06-14 hectáreas del ejido “Tikuch”, en el municipio de Valladolid, también destinadas a la construcción y operación ferroviaria. Mientras tanto, en Campeche se expropian 01-30-57 hectáreas del ejido “NCPA. Div. del Norte y sus Anexos”, en Escárcega. Otro de los decretos incluye 01-73-76 hectáreas del ejido “Felipe Carrillo Puerto”, en el municipio del mismo nombre, en Quintana Roo.
En todos los casos, las superficies serán destinadas a obras de infraestructura ferroviaria, derecho de vía y operación del Tren Maya en su etapa complementaria, que ahora busca fortalecer el transporte de mercancías.
Indemnizarán a ejidatarios
Los documentos establecen que corresponderá a Tren Maya, S.A. de C.V. acreditar el pago de las indemnizaciones a quienes acrediten su legítimo derecho sobre las tierras. El monto deberá cubrirse conforme al avalúo emitido por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales. Una vez realizado el pago, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano procederá a la ejecución de las expropiaciones.
Estas nuevas expropiaciones se suman a las realizadas en etapas anteriores del proyecto ferroviario, que ya opera en modalidad de pasajeros en varios tramos de la península. Ahora, el énfasis está puesto en consolidar la infraestructura necesaria para el transporte de carga que busca detonar polos industriales, parques logísticos y centros de distribución en el sureste del país.
El avance del Tren Maya en su vertiente de carga implica adecuaciones técnicas, ampliación de patios ferroviarios y derechos de vía adicionales. Para los ejidos involucrados, el proceso representa la pérdida de parte de sus terrenos de uso común o parcelado, aunque con indemnización conforme a la ley.
