La explosión de una pipa de gas en Iztapalapa, ocurrida en el puente de La Concordia, ha dejado hasta el momento 10 personas fallecidas, según confirmó el Gobierno de la Ciudad de México. El siniestro, que estremeció a vecinos y automovilistas de la zona, también provocó una gran movilización de cuerpos de emergencia y mantiene en alerta a hospitales de la capital.
Las autoridades capitalinas informaron que 54 personas permanecen hospitalizadas en diferentes instituciones de salud, mientras que 22 han sido dadas de alta tras recibir atención médica. La magnitud de la tragedia ha generado conmoción social y ha reavivado el debate sobre las medidas de seguridad en el transporte de gas en áreas urbanas.
Clara Brugada visita a los heridos y ofrece apoyo a familias
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, acudió personalmente al Hospital Rubén Leñero y al Magdalena de las Salinas para visitar a las víctimas y a sus familiares. A través de la red social X, Brugada compartió fotografías de su recorrido y envió un mensaje de solidaridad:
“Seguimos abrazando con el corazón a las familias que atraviesan este momento tan doloroso. Nos duele lo que pasó y reiteramos nuestro compromiso de acompañarlas y brindar apoyo todo el tiempo que sea necesario”.
Su presencia en los hospitales fue interpretada como un gesto de cercanía, aunque también aumentó la presión sobre su administración para esclarecer las causas del accidente y garantizar que tragedias de este tipo no se repitan.
Una explosión de gran magnitud
De acuerdo con los reportes preliminares, la explosión de la pipa de gas ocurrió cuando el vehículo circulaba por el puente de La Concordia, una zona de alto tránsito en Iztapalapa. El estallido generó un incendio que afectó a varios vehículos cercanos y provocó una enorme columna de humo visible a kilómetros de distancia.
Vecinos relataron que el estruendo fue tan fuerte que hizo temblar viviendas cercanas y provocó escenas de pánico entre quienes se encontraban en las inmediaciones. Testigos señalaron que varias personas quedaron atrapadas en el fuego y tuvieron que ser rescatadas por los equipos de emergencia.
Bomberos de la Ciudad de México, personal de Protección Civil y servicios médicos llegaron rápidamente al lugar para sofocar las llamas y atender a los heridos, muchos de los cuales presentaban quemaduras de gravedad y problemas respiratorios por la inhalación de humo.
El saldo humano y hospitalario
El saldo preliminar de la tragedia es devastador:
- 10 personas fallecidas, varias de ellas en el lugar del accidente.
- 54 personas hospitalizadas, algunas en estado crítico.
- 22 personas dadas de alta, tras recibir atención por lesiones menores o por prevención.
Los hospitales de la capital activaron protocolos de emergencia para recibir a los heridos. Entre los nosocomios que atienden a las víctimas destacan el Rubén Leñero, el Magdalena de las Salinas, el Hospital General de Iztapalapa y el Hospital General de Balbuena.
Familiares de los heridos han denunciado momentos de incertidumbre, ya que en las primeras horas resultaba difícil conocer el paradero de las víctimas debido a la dispersión en distintos hospitales.
Debate sobre seguridad en el transporte de gas
La tragedia ha puesto sobre la mesa la seguridad en el transporte de gas dentro de zonas urbanas. Expertos han advertido en repetidas ocasiones sobre los riesgos de que pipas de gas LP circulen en avenidas y puentes altamente transitados, donde un accidente puede convertirse rápidamente en una catástrofe.
El caso de Iztapalapa se suma a otros accidentes de transporte de materiales peligrosos en la Ciudad de México y el área metropolitana, lo que ha impulsado llamados a revisar la regulación y las medidas de prevención.
En este sentido, ciudadanos y organizaciones han solicitado una investigación exhaustiva que determine si la unidad involucrada contaba con las condiciones mecánicas y de seguridad adecuadas para circular.
Solidaridad y duelo colectivo
La explosión en el puente de La Concordia no solo dejó un alto número de víctimas, sino que también generó un profundo sentimiento de solidaridad entre vecinos y autoridades. Vecinos de la zona organizaron colectas de víveres y ropa para las familias afectadas, mientras que asociaciones civiles han ofrecido asesoría legal y psicológica gratuita.
La Ciudad de México se encuentra en luto por las vidas perdidas, y el recuerdo del accidente permanecerá como un recordatorio de la importancia de la prevención y la seguridad en el transporte de materiales peligrosos.
Un llamado a la prevención
Mientras las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer las causas de la explosión en Iztapalapa, el llamado principal de la ciudadanía es claro: reforzar los controles de seguridad, exigir mantenimiento a las unidades que transportan gas y establecer protocolos más estrictos para reducir el riesgo de tragedias similares en el futuro.
La explosión no solo dejó víctimas mortales y heridos, sino también una huella imborrable en la memoria de la capital. La esperanza de las familias y de la comunidad es que de esta tragedia surjan medidas concretas para garantizar que nunca más se repita una historia de dolor en las calles de la ciudad.
