En San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, especialistas como el arquitecto Carlos Morales Vázquez y la socióloga Biaani Cantú Luna coinciden en que el fenómeno que transforma el centro histórico no es gentrificación en sentido estricto, sino “turistificación”.
Morales Vázquez asegura que no ha habido desplazamiento de personas de bajos recursos, ya que la mayoría de los dueños originales del centro son de clase media-alta y han decidido voluntariamente vender, rentar o convertir sus viviendas en comercios turísticos. Además, no se han modificado significativamente las densidades ni se ha alterado toda la zonificación.
Cantú Luna, por su parte, señala que sí existe un cambio territorial y de uso de suelo, pero la mayoría de los propietarios originales mantiene la propiedad de los inmuebles. Sin embargo, reconoce un proceso de “gentrificación simbólica” al imponerse un gusto refinado que puede desplazar culturalmente las tradiciones locales.
Impacto del turismo en la desigualdad
La “turistificación” ha generado zonas del centro con mejores servicios —calles peatonales, cableado subterráneo, internet rápido— en contraste con la periferia, donde viven la mayoría de los trabajadores de estos negocios, quienes perciben salarios bajos.
Cantú Luna advierte que, aunque no haya un despojo directo, el turismo está incrementando las desigualdades y podría derivar en una ciudad más hostil y segmentada socialmente.

